Valle de Aconcagua

Ubicado a solo 90 kilómetros al norte de Santiago, la capital de Chile, el tradicional Valle de Aconcagua es el último de los valles transversales del país. Su cuenca está conformada por el río Aconcagua, que corre desde la Cordillera de los Andes hasta el Océano Pacífico. En sus riberas existen terrazas aluviales y coluviales que son ideales para el cultivo de variedades finas.

La gran belleza telúrica del valle, así como su clima mediterráneo templado, con una estación seca prolongada y lluvias que se concentran principalmente en invierno, fue lo que seguramente llamó la atención de don Maximiano Errázuriz, quien con gran visión estableció hace 145 años su bodega allí. Y no se equivocó: la buena disponibilidad de agua para el regadío, y el origen volcánico y coluvial de sus suelos, hacen de Aconcagua un verdadero paraíso vitivinícola, en el que, de cordillera a costa, se originan algunos de los vinos más renombrados de Chile.