El Valle De Casablanca ubicado al oeste de Santiago y distante a sólo 32 kilómetros del Océano Pacífico goza de influencias costeras que moderan las temperaturas durante el período de maduración. La brisa fresca del mar permite una maduración fácil y gradual que favorece la conservación de los aromas y sabores de las uvas y asegura un atractivo nivel de acidez. Estas condiciones hacen del Valle de Casablanca un lugar privilegiado para el cultivo de variedades de climas fríos como es el caso de la cepa Chardonnay. Los suelos del viñedo se caracterizan por ser de limo arcilloso arenoso que le otorgan bajo vigor y fue plantado en 1997 con los clones 96, 458 y Mendoza, con el objetivo de cultivar uvas de diferentes estilos que realcen la complejidad de la mezcla final.
El manejo del viñedo incluye riego por goteo y las vides están conducidas en posición vertical de brotes. Nuestro objetivo es de obtener una densidad de 18 yemas por metro, con resultados de rendimientos cercanos a las 8 toneladas por hectárea equilibradas con un crecimiento vegetativo adecuado.

CLIMA: Días de verano moderadamente calurosos con niebla matinal y
             brisas frescas al atardecer. La precipitación ocurre principalmen
             te durante el invierno.
SUELO: Textura limo areno-arcillosa fina con potencial de bajo vigor.
Fecha de Cosecha: Primera semana de Abril 2007.

Promedios históricos (entre octubre y abril):
Suma de Calor: 1.469 días-grado / con corte en 19°C
Temperatura promedio: 17,1°C / con corte en 19°C
Oscilación Térmica: 18,3°C
Lluvia Caída (Año Corrido): 450 mm.

La temporada 2006-2007 fue relativamente fresca como lo muestran los registros de temperaturas. La suma de calor final de 1.401 días-grado estuvo muy cercana a la fría temporada pasada y 60 días-grado más bajo que el promedio de los últimos seis años. El análisis de las temperaturas mes a mes, nos permitió ver ciertas particularidades con respecto a años anteriores. El rompimiento del brote se produjo con diez días de anticipación, lo que no expuso las vides a las heladas, afortunadamente. Los meses de Octubre y Noviembre fueron más calurosos que en un año normal; a pesar que las condiciones fueron más calurosas a comienzos de la temporada, el período de maduración siguiente fue fresco. El promedio de temperaturas máximas para los últimos seis meses –Diciembre-Marzo– fue más bajo que los promedios históricos.
Como consecuencia de ello, las uvas maduraron muy lentamente, lo cual fue excelente para la conservación de los aromas naturales y acidez del vino.
Las uvas para el vino Chardonnay Wild Ferment 2007 fueron cosechadas a mano, en cajas de 14 kilos, temprano en la mañana desde comienzos de Abril y transportadas a la bodega mientras aún se mantenían frescas. Los racimos se seleccionaron en forma rigurosa para garantizar una óptima calidad de la fruta y se prensaron suavemente con el racimo completo. El mosto fue decantado en frío en estanques de acero inoxidable para asegurar una apropiada limpieza de los mostos antes del comienzo de la fermentación. La fermentación silvestre es un proceso que se lleva a cabo utilizando levaduras naturales, y dado que no se seleccionan usando criterios tecnológicos, tales como resistencia SO2, resistencia alcohólica y otras, la levadura experimenta un mayor estrés durante la fermentación. Este efecto, sumado a la presencia de una gran variedad de cadenas de levaduras producen diferentes concentraciones y proporciones de subproductos aportando sabores distintivos y –por lo tanto mayor complejidad– al vino.
La fermentación se realizó a una temperatura de entre 14° y 22° Celsius y aproximadamente un 70% de la mezcla final fue además potenciada con la fermentación maloláctica. El total de la mezcla fue envejecida en sus borras, “sur-lie” por un período de diez meses, en barricas de roble francés de las cuales 17% eran nuevas. El vino fue decantado en frío por cuatro semanas a una temperatura de -3° Celsius y luego fue embotellado en Enero de 2008.
Nuestro Chardonnay Wild Ferment 2007 es de un pálido color paja-amarillo y se muestra particularmente complejo en nariz y paladar. De una buena intensidad nuestro vino entrega notas que varían de tostado a caracteres a nueces que recuerdan sabores a frutas tropicales tales como la piña y la chirimoya.
Un suave dejo a humo y cenizas persisten en el trasfondo dando paso a una extraordinaria sensación en boca en donde se entremezclan en forma agradable una firme acidez y un final levemente dulce.
Vino de cuerpo medio y cremoso en el paladar con sabores consistentes a los aromas percibidos en nariz. Fresco, elegante y de un exquisito y persistente final.
Valle de Casablanca
La Escultura
100% Chardonnay
13,5% por volumen
3,33
6,76 gr/l (ácido tartárico)
2,64 gr/l