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Las uvas para nuestro vino Carmenére Single Vineyard 2006 provienen del cuartel Max V de nuestro Viñedo Don Maximiano ubicado en el Valle de Aconcagua. Esta región se caracteriza por contar con una prolongada temporada seca, con días de verano moderadamente cálidos que son refrescados por frescas y suaves brisas de la tarde que entran al valle provenientes del Océano Pacífico. El cuartel con la cepa Carmenère del viñedo Don Maximiano fue plantado en 1992 y está conducido con el sistema de posición vertical de brotes.
El Carmenère es una variedad vigorosa y se debe tener un especial cuidado para alcanzar un buen equilibrio entre vigor y carga frutal. También es una cepa de maduración tardía que presenta una alta concentración de pirazinas, que se expresa en el vino por la presencia de notas a pimentón verde si se cosecha muy temprano. Para lograr que las uvas maduren completamente se hace un deshoje cinco a seis semanas previo a la cosecha para permitir que la luz otoñal penetre en la canopia alcanzando la zona de la fruta. Esta técnica contribuye a la maduración de las uvas eliminando los aromas herbáceos al mismo tiempo que potencia los sabores y aromas a fruta.
CLIMA: Clima mediterráneo con lluvias en invierno y una temporada seca y
prolongada. ALTITUD: El viñedo Max V se encuentra a 560 metros por sobre el nivel del mar.
SUELOS: Suelos profundos con una base de origen aluvial de una textura que va de limo a limo arenoso con un 50% de contenido de piedras.
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FECHA DE COSECHA: Mediados de Mayo 2006.
HISTÓRICO DE SUMA DE CALOR (OCT.-ABRIL): 1.713 días grado con corte en 19° Celsius
TEMPERATURA PROMEDIO OCTUBRE/ABRIL: : 18.9° Celsius
OSCILACIÓN TÉRMICA OCTUBRE/ABRIL: 18.5° Celsius
LLUVIA CAÍDA AÑO CORRIDO: 250 mm.
Sí comparamos las temperaturas mensuales entre Octubre de 2005 a Abril de 2006 –1.681 días-grado– con las registradas la temporada previa 2004 -2005 –1.717 días-grado– nos revela que, en efecto, fue una temporada fresca. La diferencia fue evidente en Diciembre cuando el promedio de temperaturas más alto bajó aproximadamente 4° F. –15°C– por debajo del promedio histórico para dicho mes. Esta situación retrasó el inicio de las diferentes etapas fenológicas, tales como, la elongación de los brotes, la floración, la cuaja y la pinta por cerca de diez días, lo que a su vez hizo más lento el proceso de maduración.
La clave del éxito de este año radicó en darse cuenta tempranamente de las especiales condiciones climáticas de esta temporada dado que esta variedad de maduración tardía necesita al menos 1.600 días-grado para madurar en forma adecuada y alcanzar el óptimo desarrollo de taninos suaves. En general observamos en estos vinos buenos niveles de acidez, adecuada estructura en el paladar y perfiles elegantes y aromáticos de fruta madura en lugar de las más típicas notas especiadas. Contribuyó a ello el hecho de que Abril, –comienzos de otoño–, fue más cálido de lo habitual lo que permitió retardar la cosecha hasta que las uvas alcanzaran su óptimo nivel de maduración.
Afortunadamente no nos vinos afectados por las lluvias esta temporada, con la excepción de 12 mm. que cayeron en Noviembre y que no alteraron la sanidad del viñedo. |
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Las uvas cosechadas a mano fueron elegidas en forma cuidadosa en una mesa de selección para luego ser depositadas delicadamente en estanques de acero inoxidable para su fermentación entre 26° y 30° Celsius dependiendo del nivel de extracción deseado y de las condiciones de la temporada, tales como la carga microbiológica y el alcohol potencial. Durante la fermentación se realizaron habituales remontajes aereativos para mantener húmedo el sombrero de orujos y lograr una completa extracción de antocianos, taninos y aromas de los hollejos que le aportan al vino estructura, soporte y aromas deseados. Estos remontajes aereativos son particularmente importantes en el Carmenère dado que polimerizan los taninos reactivos eliminando los dejos herbáceos y contribuye a la fijación del color. La maceración se extendió por aproximadamente veinticinco días tras lo cual el vino fue llevado directo a barricas de roble, de las cuales un 79% eran nuevas, siendo un 79% de ellas francesas y un 21% americanas, en donde permaneció por doce meses. El vino fue tratado en forma natural a medida que decantó durante este tiempo. |
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De color rojo-morado, este vino muestra las características clásicas de la variedad. En nariz se revela maduro y complejo con aromas que recuerdan moras frescas y notas a especias dulces. A medida que se agita la copa aparecen suaves toques a pimienta negra que aportan complejidad y elegancia.
En el paladar el vino muestra un gran volumen que se complementa con una textura suave y cremosa, y taninos muy redondos que revelan que se trata de un vino de gran cuerpo. Sabores a pimentón rojo asado y sutiles notas a tostado permanecen por un buen tiempo en el final de boca, confirmando el dulzor y profundidad alcanzados, este año, en nuestros Carmenères provenientes del Lote N° 4 del Viñedo Max V. |
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Valle del Aconcagua |
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Don Maximiano |
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100% Carmenere |
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14,5 % por Volumen |
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3,56 |
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5,33g/l (ácido tartárico) |
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