Errazuriz Winery

2011

La temporada 2010-2011 fue una temporada fría y de bajos rendimientos, similar en ambas características, a la temporada 2009-2010.

La diferencia en relación a la temporada pasada estuvo dada por la ausencia de heladas y por una mayor cantidad de precipitaciones, cuyas cantidades y distribución no alcanzaron, en general, a afectar la sanidad de las uvas, salvo en las variedades tardías de la zona Sur. La baja en la producción se debió fundamentalmente a una mala inducción de las yemas que botaron en la primavera del 2010, producto de las bajas temperaturas registradas en noviembre del 2009. Esto, sumado a una primavera 2010 muy fría que afectó la diferenciación de yemas y la cuaja, produjo racimos más livianos con menos bayas cuajadas.

A nivel nacional la disminución en los rendimientos totales se estima entre un 15% y un 25% con respecto a las estimaciones, e incluso se habla de hasta un 30% menos en el caso del Cabernet Sauvignon, variedad que registró un importante descenso a nivel nacional debido principalmente a los bajos rendimientos obtenidos en el Valle del Maule, donde se concentra aproximadamente un 60% de la producción nacional de esta variedad. En el caso de Viña Errázuriz, los rendimientos presentaron una disminución promedio de 14,8% en relación a la estimación (Plan Agrícola). Las principales caídas se presentaron en Chardonnay, Sauvignon Blanc, Cabernet Sauvignon y Carmenere, con caídas de un 20%, 14,6%, 21,6% y 24,6%, respectivamente. El Syrah, Petit Verdot y Cabernet Franc presentaron aumentos de 3%, 13% y 15,8%, respectivamente. Cabe destacar, que en promedio se produjo un leve aumento de 0,8% del rendimiento promedio ponderado de todas las variedades, respecto al año anterior.

En cuanto a las propiedades de la Compañía, ésta se puede resumir como una temporada tardía en madurez fenólicay acidez, pero en promedio adelantada en acumulación de azúcar, lo que se ha traducido en mostos blancos con muy buena acidez, (alta concentración de ácido málico), que entregaron vinos frescos y jugosos. En las uvas blancas, el desafío estuvo, por un lado, en no esperar demasiado la atrasada y algo heterogénea madurez fenólica para evitar grados alcohólicos excesivamente altos dada la acumulación de azúcar adelantada producto de temperaturas moderadas que facilitaron la actividad fotosintética de las plantas y, por otro, no realizar maceraciones prefermentativas (o disminuir notablemente su duración y temperatura), para evitar potenciales notas fenólicas y amargas, ya que en algunos casos no se alcanzó una completa maduración fenólica. En el caso de los tintos, la carga de azúcar se detuvo muy temprano, con concentraciones de azúcares relativamente bajas, generando mostos con grados alcohólicos potenciales bajos y muy buenas acideces, lo que se tradujo en vinos frescos, equilibrados, de gran intensidad frutal y de colores intensos y vivos.

A través de los datos recolectados por nuestras estaciones agrometeorológicas durante la presente temporada de crecimiento, se puede observar que la temporada 2010-2011 registró una menor acumulación térmica en todas las zonas con respecto al promedio histórico. Con respecto a la temporada pasada, esta temporada registró una menor acumulación térmica en todas las zonas, a excepción de los sectores intermedios (Ocoa y Max VI) y costeros del Valle de Aconcagua (Manzanar) que registraron un leve aumento. Abril fue el único mes moderadamente cálido, que presentó temperaturas cercanas a los promedios históricos y una acumulación térmica superior a igual mes de la temporada pasada. Este incremento en las temperaturas fue de gran ayuda para asegurar una buena maduración fenólica en los cepajes tintos más tardíos como Cabernet, Syrah y especialmente Carmenere.

En cuanto a los efectos de esta temporada en la calidad de los vinos, los blancos muestran una intensidad frutal muy buena (Aconcagua Costa) a moderada (Casablanca), así como bocas algo más fenólicas (Casablanca) que la temporada pasada. Los tintos tienen excelentes colores, excelente acidez y mucha intensidad frutal gracias a la condición de año frío, con grados alcohólicos bajos; son vinos elegantes, equilibrados, frutosos, vivos y con gran potencial de guarda.

REPORTE CLIMÁTICO Y DESCRIPCIÓN DE CALIDAD DE LOS VINOS POR ZONA

Aconcagua Costa Manzanar

Clima y Estados Fenológicos:
La primavera partió con temperaturas medias inferiores a las de la temporada anterior y al promedio de las tres últimas temporadas, principalmente debido a una disminución de las temperaturas máximas, y también a una fuerte disminución en las temperaturas mínimas registradas en diciembre. De acuerdo a lo anterior, octubre y noviembre comenzaron con similar acumulación térmica que la temporada 2008/2009, siendo menores que la temporada 2009/2010. En diciembre la acumulación fue menor a las dos temporadas anteriores, llegando a enero con la menor acumulación térmica de las tres últimas temporadas, 680.2 GDD vs. 746.1 GDD durante 2009/2010 y 692 GDD durante 2088/2009. No obstante lo anterior, no se observó gran retraso en la evolución de los estados fenológicos. En comparación con la temporada anterior, la brotación comenzó 4 días antes en Pinot Noir, 11 días antes en Sauvignon Blanc, 7 días más tarde en Chardonnay, Merlot ocurrió en fecha similar y en el Syrah se registró 12 días antes; todos los anteriores con fechas entre el 26 de agosto y el 10 de septiembre. Inicios de flor ocurrió entre el 13 de octubre y 8 de noviembre para las distintas variedades, siendo 27 días antes en Pinot Noir, 19 días antes en Sauvignon Blanc, 12 días antes en Chardonnay, 6 días antes en Merlot, y Syrah en similar fecha. La pinta se realizó principalmente durante la segunda quincena de enero, siendo 13 días antes en Pinot Noir y Sauvignon Blanc, Chardonnay y Syrah en similar fecha, y 7 días después en Merlot. Los meses de febrero y abril se mantuvieron con similar acumulación a la temporada cálida 2008/2009, ocurriendo en marzo la mayor acumulación de las dos temporadas anteriores (199 GDD). La sumatoria térmica total de la temporada alcanzó los 1.215 GDD, lo que representa un leve aumento de 5% por sobre la temporada anterior (1.158 GDD) y un 2% por sobre el promedio histórico (1.191 GDD).

Calidad:
Dada la condición globalmente fría y seca de la temporada y los rendimientos moderados, el resultado fue una vendimia de buena calidad y expresión frutal, con uvas sanas y un Sauvignon Blanc cítrico, herbal y fresco. Los Chardonnay muestran buena fruta, una vibrante acidez y bocas llenas. El Pinot Noir destaca por su intensidad aromática, elegancia y buena acidez, que aportan frescura y tipicidad, pero con taninos que lograron madurar de muy buena forma, entregando una buena estructura a estos vinos. Es una de las cepas destacadas de la temporada. El Syrah muestra esta temporada una notable tipicidad de clima frío de una clara nota especiada, con una brillante y fresca acidez.

Aconcagua Medio

Clima y Estados Fenológicos:
Ocoa registró temperaturas medias que durante gran parte de la temporada de crecimiento fueron inferiores a los promedios históricos debido a temperaturas máximas y mínimas también inferiores a los promedios históricos, siendo diciembre nuevamente el mes con mayores descensos porcentuales tanto en las temperaturas mínimas como en las máximas (16% y 6% en relación al promedio de las tres últimas temporadas, respectivamente). En general, la curva de acumulación térmica fue muy similar a la de la temporada anterior, aunque siempre menor que la temporada 2008/2009. Sólo diciembre registró mayor sumatoria térmica que la temporada anterior. Los GDD acumulados en enero son los más bajos de los tres últimos años (278,3 GDD); tanto febrero como marzo fueron muy similares en GDD acumulados. La sumatoria térmica total de la temporada fue de 1.380 GDD, 7 GDD más que la temporada anterior pero 67 GDD menos que el promedio histórico (1.447 GDD). En cuanto a estados fenológicos comparados con la temporada anterior, la brotación comenzó entre 6 y 15 días más tarde para el Syrah. En Sangiovese, Merlot, Cabernet Franc y Carmenere ocurrió en similar fecha; entre 12 y 24 días antes para Petit Verdot, Mourvedre.; La floración ocurrió entre 11 y 20 días más tarde para la mayoría de las variedades, mientras que en Carmenere ocurrió en similar fecha. Respecto de la pinta, ésta se presentó entre 6 y 20 días más tarde para todas las variedades.

Calidad:
Los vinos tintos obtenidos esta temporada, especialmente el Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot, se presentan con muy buen color e intensidad aromática, producto de los rendimientos moderados lo que permitió que a pesar de ser un año frío, las uvas maduraran plenamente y llegaran en muy buenas condiciones a cosecha, lo que sumado a los grados alcohólicos bajos y buenas acideces, se tradujo en vinos frescos, jugosos y vibrantes, con gran potencial de guarda.

Viñedos Max

Clima y Estados Fenológicos:
Este sector del valle, con excepción del mes de septiembre, también registró temperaturas medias inferiores a los promedios históricos, debido en gran parte a un descenso en las temperaturas máximas pero también a un descenso en las mínimas de hasta un 14% en el mes de diciembre, en comparación a los promedios históricos. La TME de 19.3ºC fue un 4% inferior al promedio de las tres últimas temporadas y un 5% más baja que el año anterior; lo anterior se vio fuertemente reflejado en la acumulación térmica registrada para este período. Mientras que en los meses de octubre y noviembre la acumulación de GDD siguió la misma tendencia de aumento del año 2008, diciembre acumuló prácticamente lo mismo que noviembre (217 GDD vs. 214 GDD respectivamente), llegando a ser el mes de diciembre más fresco de los tres últimos años; lo mismo se repitió para los meses de enero y febrero. Febrero y marzo acumularon GDD similares, siendo marzo y abril incluso más cálidos que el año anterior. La sumatoria térmica total fue de 1.493 GDD, 58 GDD menos que la temporada anterior y 78 GDD inferior al promedio de las tres últimas temporadas. Como consecuencia de lo anterior en los estados fenológicos comparados con la temporada anterior, el Cabernet Sauvignon brotó 5 días más tarde, Merlot a igual fecha que año anterior en Max IV y una semana antes en Max I; Malbec una semana más tarde; Petit Verdot, Syrah y Carmenere en la misma fecha. La floración en Cabernet Sauvignon se inició 15 días más tarde que la temporada anterior; en el Merlot y Carmenere hubo un retraso de 5 y 30 días respectivamente; en Malbec y Petit Verdot ocurrió en similar fecha; en el Syrah se adelantó 15 días. En cuanto a la pinta, en Syrah y Malbec comenzó en fecha similar, en Cabernet Sauvignon y Merlot 5 días antes, y en Carmenere con 6 días de retraso.

Calidad:
Las uvas llegaron a cosecha en excelente estado, obteniéndose vinos de muy buena expresión aromática, con fresca fruta roja y negra. Los grados alcohólicos bajos y las marcadas acideces entregaron vinos frescos, largos y profundos pero elegantes y equilibrados. El Cabernet Sauvignon será sin duda la cepa que dará más que hablar, seguida de cerca por el Syrah y por nuestro Carmenere, que se presenta esta temporada con gran tipicidad, intensidad aromática y concentración, con notas a higos, especias dulces y mucha fruta roja.

Viñedo Chadwick

Clima y Estados Fenológicos:
Alto Maipo tampoco se escapó a la condición de año frío que predominó en la mayor parte del país, y, aunque en forma más moderada que en Aconcagua, también presentó descensos en sus temperaturas medias en relación a la temporada anterior y a los promedios históricos, debido a que las temperaturas máximas y mínimas disminuyeron casi todos los meses, especialmente durante diciembre donde se registraron descensos entre 7 y 10% respectivamente en relación a los promedios históricos. Lo anterior tuvo directa incidencia en la acumulación térmica; octubre comenzó con menor acumulación que las dos temporadas anteriores, y en noviembre ésta resultó ser mayor que la de la temporada anterior, al igual que en diciembre. El mes de enero fue el de menor acumulación térmica de los 3 últimos años, mientras que febrero fue el más cálido en igual período. A diferencia de las dos temporadas anteriores donde en marzo se había generado un segundo peak de acumulación de temperatura, marzo de la temporada 2010/2011 fue de menor acumulación que las temporadas anteriores, al igual que abril. La sumatoria térmica total fue de1.497 GDD, 12 GDD menos que la temporada anterior y 89 GDD inferior al promedio de las tres últimas temporadas. En cuanto a los estados fenológicos, la brotación del Cabernet Sauvignon comenzó en similar fecha que el año anterior, la plena flor 15 días antes y la pinta 4 días más tarde.

Calidad:
El resultado es un Cabernet Sauvignon que presenta una notable frescura, viveza e intensidad de color gracias a una excelente acidez, entregando mucha fruta fresca roja de gran concentración, pero con taninos maduros muy delicados que otorgan elegancia y excelente estructura. Probablemente un año extraordinario, dada la mezcla de frescura, intensidad aromática, elegancia, equilibrio, concentración, fineza de taninos y profundidad.

Casablanca

Clima y Estados Fenológicos:
A pesar de que se observaron temperaturas mínimas inferiores al promedio de los tres últimos años en diciembre y enero (pero superiores a la temporada anterior), en general esta fue una de las pocas propiedades que registró temperaturas medias superiores a la temporada anterior y al promedio de los tres últimos años, con la sola excepción del mes de octubre.

Calidad:
Esta temporada los blancos de Casablanca presentan un perfil algo más discreto, sobretodo al compararlos con los vinos de extraordinaria calidad de la temporada pasada. Si bien los rendimientos fueron moderados y la uva se presentó muy sana, la limitante estuvo dada por una menor intensidad frutal y bocas algo más fenólicas.

Resumen:

  • •Condición de año frío.
  • •Mayor cantidad de precipitaciones totales.
  • •Presencia de precipitaciones importantes a fines de la temporada de Rapel al sur.
  • •Buena sanidad de las uvas salvo las variedades tardías de la zona Sur.
  • •Bajos rendimientos.
  • •Ausencia de problemas de heladas en primavera y otoño.
  • •Muy buena a excelente calidad general de los vinos:

Frescos y equilibrados, con excelentes tipicidades e intensidades aromáticas y de sabores, más sobre la cuerda de la elegancia que de la potencia gracias a grados alcohólicos bajos y acideces marcadas.

“Creo que este año destacarán el Sauvignon Blanc y Pinot Noir de Aconcagua Costa, el Carmenere de Cachapoal al Norte, el Cabernet Sauvignon y Syrah de los distintos valles, y cepas alternativas como Petit Verdot, Cabernet Franc, Malbec, Mouvedre, Grenache, etc”.

Francisco Baettig
Enólogo Jefe
Viña Errázuriz S.A.

Panquehue, Junio 2011

2009

La primera mitad de la temporada (Octubre - Diciembre), presentó una disminución de las temperaturas medias respecto de las registradas durante las temporadas 2006-2007 y 2007-2008, debido principalmente a una disminución en las temperaturas máximas promedio, con la excepción del Valle de Casablanca, que comparativamente mostró temperaturas medias por sobre la media de un año normal. La segunda mitad de la temporada (Enero-Abril) en cambio, presentó temperaturas máximas promedio mensuales superiores a las registradas en un año normal, con un mes de Marzo especialmente caluroso, en el transcurso del cual se registraron numerosos peaks de temperaturas por sobre los 32°C. Estas condiciones trajeron como consecuencia una temporada aparentemente “adelantada”, con una acumulación temprana de azúcares y elevación temprana de los alcoholes potenciales, sin embargo, los peaks de temperaturas produjeron algunos bloqueos fisiológicos de plantas, obligando a seguir cuidadosamente la madurez de taninos para evitar cosechar anticipadamente uva de taninos verdes, astringentes y/o secantes.

Es muy importante destacar, que la condición de año “caluroso” estuvo dada por un mayor número de días con temperaturas máximas (promedio y absolutas) altas, especialmente para los meses de Marzo y Abril, pero que las sumas térmicas de la temporada no fueron excesivas en ninguna de las propiedades de la Viña, (con la excepción de Casablanca), dada la condición de menores temperaturas medias durante la primera mitad de la temporada y a la corta duración de los peaks de temperaturas máximas. Por el contrario, las sumas térmicas fueron moderadas, registrándose solo 1.668 días-grado en los Viñedos Max y 1.751 días grado en Viñedo Chadwick, mientras que Aconcagua Costa presentó una temporada más bien fría, con una acumulación térmica de solo 1.199 días-grado.

En el resto del país, los principales problemas relacionados con exceso de calor se presentaronfundamentalmente en zonas tradicionalmente

Para la temporada vitivinícola 2008-2009, las condiciones climáticas fueron particularmente favorables en cuanto a la sanidad de las uvas...

Para Viña Errázuriz se trató de una temporada desafiante, donde debimos realizar varias pasadas de raleos para lograr rendimientos ajustados a nuestras proyecciones, obteniéndose finalmente una producción total sólo un 7% superior a lo proyectado (blancos 9% y tintos 6%). Respecto a la temporada pasada, al comparar la misma superficie en producción (ya que este año entraron nuevas hectáreas en producción), el aumento total fue de sólo un 10% (12% en blancos y 8% en cálidas como el Maule y algunas áreas de Colchagua, mientras en las otras zonas del país, estuvieron fundamentalmente asociados a manejos de canopias muy expuestas y riegos muy restrictivos.

A nivel de producción esta temporada presentó rendimientos altos a nivel país, siendo necesario invertir bastantes jornadas en labores de raleo, esperándose una producción superior en un 15 a 20% a la temporada anterior. tintos), lo que nos deja muy satisfechos ya que este moderado aumento de producción no se tradujo en dificultades para alcanzar una buena madurez dadas las condiciones de suficientes temperaturas y ausencia de lluvias, por lo que la calidad global esperada es buena, siendo la de losos blancos de Aconcagua Costa excelente.

En el caso de Viña Errázuriz, estamos muy conformes con la calidad obtenida aunque será difícil alcanzar las concentraciones e intensidades registradas en las temporadas 2007 y 2008, a pesar de los raleos realizados en la viña y las sangras realizadas en la bodega.

En el caso del Syrah, fue un año productivo, deracimos grandes y elevados pesos de baya, lo que hizo imprescindible realizar raleos para regular carga. En el caso de lotes con destino Max Reserva e Iconos, se botaron además hombros y se realizó “descole” para alivianar racimos, mientras que durante su vinificación, se realizaron sangrados para aumentar concentración, obteniéndose vinos con buena concentración y tipicidad, aunque de taninos algo más duros que requerirán de más tiempo en guarda para suavisarse.

Petit Verdot y Cabernet Franc, éstos se muestranmuy bien, gracias a rendimientos moderados y a la buena madurez alcanzada producto de las alta stemperaturas; los racimos se protegieron bien y se hizo adecuada descarga de fruta, dando como resultado vinos aromáticos, intensos, taninos de buena calidad, elegantes; los vinos se presentan elegantes, con algo menos de concentración respecto a temporadas anteriores pero muy buena fruta, tipicidad y color.

Para el caso del Carmenère, a pesar de ser temprano para emitir un juicio definitivo, en general se observa un año de poca pirazina, consecuencia de las altas temperaturas y en cambio se obtuvieron vinos maduros, redondos, de buena intensidad frutal y tipicidad. Buen año para Carmenère. El Valle de Aconcagua Interior (Viñedos Max, Las Vertientes y Viñedo Seña), presentó, como todo el resto del país, un verano caluroso y seco condición que se prolongó durante Marzo y Abril, debido a numerosos peaks de temperaturas máximas, sin embargo, la suma térmica de la temporada fue muy moderada, registrándose una acumulación térmica promedio de las distintas propiedades durante la temporada 2008-2009, de 1622 grados-día, inferior en 71 grados-día respecto al promedio histórico (1693 grados-día).

Dado que los peaks de temperatura fueron bastante acotados en el tiempo, las temperaturas medias fueron inferiores a las registradas en la temporada anterior. Así, por ejemplo, Viñedos Max registró en Marzo una media de 18,4°C, inferior a los 18,8°C registrados en igual mes de la temporada anterior.

En cuanto a la calidad de los vinos, el Merlot este año entregó una excelente calidad dado que se cosechó a mediados de marzo escapando de los calores registrados durante este mes. Esto permitió una buena madurez de las bayas pero no fueron tocadas por los peak de temperatura. Los vinos se presentan con muy buen color, bocas llenas y mucha intensidad de fruta, sin notas de colapso o sobremadurez; no se ve efecto negativo de exceso de calor.

En el Cabernet Sauvignon se verán grados alcohólicos un poco mayores y acideces menores que las de temporadas anteriores (especialmente 2007 y 2008). En general, en esta temporada la calidad dependerá mucho de los manejos vitícolas realizados (nivel de deshoje, raleos, estrés hídrico).

En el caso de Aconcagua Costa (Chilhué y Manzanar), los rendimientos estuvieron muy ajustados a las proyecciones. La suma térmica de la sección más fría fue de 1.199 días-grado y de 1.322 en la más cálida, confirmando su condición de Valle frío, ideal para la producción de Sauvignon Blanc, Chardonnay y Pinot Noir de calidad. La calidad del Sauvignon Blanc puede calificarse de excelente, con gran intensidad, bocas llenas y mucho nervio y frescura. El Chardonnay muestra una tipicidad distintiva, de mucha frescura e intensidad frutal, con un toque mineral y cierta austeridad en boca, opuesta a la mayor opulencia desplegada por los vinos de Casablanca. Si bien el Pinot Noir es un cepaje delicado que requiere tiempo para limpiarse, expresar su fruta primaria y evaluar su calidad, los vinos ya comienzan a mostrar su potencial, con muy buena tipicidad de frutas rojas, tierra y mineralidad. Este año realizamos por primera vez fermentaciones en estanques abiertos – open top - con pisoneo manual muy suave, lo que ayudó a producir vinos más equilibrados y frescos.

Al igual que Aconcagua Costa, el Viñedo Seña, también presentó una condición moderada respecto a las temperaturas, con una acumulación térmica de solo 1.468 días-grado, confirmando su característica de zona productora de tintos elegantes, frescos y de buena acidez por sobre la potencia dada su condición de zona más fría que Viñedos Max al estar más cerca de la Costa. En relación a los cepajes, se obtuvo muy buena calidad de Merlot. Las plantaciones nuevas empiezan a mostrar su potencial y a producir los primeros lotes con una muy buena proyección de calidad, como es el caso del Malbec, Petit Verdor, Cabernet Franc y Carmenère.

promedio histórico (1.469 grados-día). Al mismo tiempo, no se registraron eventos de heladas en la zona, lo que sumado a las buenas brotaciones, cuaja y tamaño de racimo explican los elevados rendimientos obtenidos. Fue un año demandante en trabajo, siendo necesarias numerosas desbrotas y raleos para asegurar la calidad. Afortunadamente, Durante la temporada 2008-2009, el Valle de Casablanca se presentó muy caluroso. Nuestro viñedo La Escultura registró una T° media en Enero de 20,8°C, marcadamente superior a las registradas en temporadas pasadas (19, 1°C en 2008 y 18,9°C en 2007) y una suma térmica de 1.613 grados-día, superior en más de 100 grados-día al gracias a la condición de año caluroso, se pudo asegurar una buena madurez a pesar del aumento de producción, aunque no se obtendrán los mismos niveles de frescura e intensidad obtenidos en las excelentes temporadas 2005, 2007 y 2008.

Maipo Alto tuvo una condición térmica moderadamente alta; nuestra estación de Viñedo Chadwick registró una T° media en enero de 21,4°C, muy similar a las registradas en temporadas anteriores (21,7°C en 2008 y 21,2°C en 2007), con una acumulación térmica de 1.751 grados-día, muy cercana al promedio histórico, sin embargo, los meses de Marzo y Abril se presentaron calurosos. Marzo registró una T° media de 19,4°C comparada con los 19,2°C registrados en 2008 y 18,8°C del 2007, mientras que Abril alcanzó los 16,1°C muy superior a los 15°C registrados en 2008 y los 14,1°C del 2007.

Dadas las altas temperaturas medias y máximas registradas en Marzo y Abril, decidimos cosechar separadamente la fruta expuesta al sol de mañana de la expuesta al sol de tarde ya que se observaron diferencias notorias en el avance de la madurez entre ambas exposiciones, cosechándose finalmente con 10 días de diferencia una de otra. La calidad del Cabernet Sauvignon cosechado por el lado AM (sector más protegido del sol) está excelente, con mucha frescura, intensidad de fruta, buena acidez, estructura, es decir, lo que estamos acostumbrados a producir desde este viñedo. El lado PM muestra un tanino un poco más rústico y duro con algo menos de color y frescura, lo que demuestra la pertinencia de la decisión adoptada. Por lo tanto tenemos asegurada una excelente calidad pero un menor volumen de este vino en su versión 2009.

2008

La temporada vitivinícola 2007-2008 termina dejando la sensación de encontrarnos frente a un año de calidad que podría definir como correcta. Esta vendimia nos presentó desafíos particulares en algunos casos, como las altas temperaturas de los meses de verano y muy buenos resultados en algunas cepas como el Merlot, Shiraz y Carmenère. La percepción general a nivel país es que se trató de un año atípico (al final casi todos lo son): el invierno más frío y seco de los últimos 40 años; temperatura del mar durante primavera 2°C bajo el promedio histórico (La Niña); primavera fría, seca (la información de nuestras estaciones meteorológicas indica que se vivió una temporada seca hasta fines de abril); alta acumulación térmica en marzo y abril.

La suma térmica de la temporada estuvo dentro de los promedios históricos en la mayoría de los valles pero con una primavera fría, altas temperaturas máximas en enero y febrero y alta acumulación térmica en marzo y abril. Para Viña Errázuriz se trató de una buena temporada en calidad con rendimientos medios, en general ajustados a nuestras proyecciones.

En todos los valles (Aconcagua Costa, Maipo Alto, Casablanca, Colchagua y Curicó), con la sola excepción del Valle de Aconcagua Interior, la suma térmica promedio acumulada entre los meses de octubre 2007 - abril 2008, medida en Grados-Día (Base 10º C, corte en 19°C) fue superior al de la vendimia 2007, y superiores a los promedios históricos, aunque con algunas diferencias importantes entre valles.

El Valle de Aconcagua Interior, presentó una condición de año frío respecto a la suma térmica histórica, destacándose dos realidades. Los viñedos Seña, Las Vertientes y Max VI, presentaron una condición de año frío, con una acumulación térmica promedio durante la temporada 2007-2008, de sólo 1603 grados-día, cifra inferior en 30 grados-día respecto a la temporada anterior (1633 grados-día) y en 82 grados-día respecto al promedio histórico (1685 grados-día), mientras que Viñedo Don Maximiano (MAX I al V) presentó una suma térmica (1644 grados-día) superior en un 2% a la temporada anterior (1612 grados-día) pero un 4,2% inferior al promedio histórico (1717 grados-día).

En el caso de Aconcagua Costa (Chilhué y Manzanar), la suma térmica fue superior (1519 grados-día) a la registrada el año 2007 (1375 grados-día).

Al analizar el comportamiento de las temperaturas a lo largo de la temporada, Aconcagua Interior, Casablanca, Leyda y Maipo Alto presentaron una primavera fría, y durante los primeros meses de la temporada (octubre a diciembre 2007) la suma térmica fue claramente inferior a la registrada la temporada anterior e inferior a los promedios históricos. Aconcagua Costa, Colchagua y Curicó, en cambio, presentaron sumas térmicas altas desde el inicio de la temporada, las que se mantuvieron durante todo el período.

Así, Colchagua se presentó caluroso, registrando la suma térmica más alta de la temporada (1700 grados-día), superior en un 6,4% al registro del año anterior (1598 grados-día) y 2,4% superior al promedio histórico (1660 grados-día), mientras que Maipo Alto tuvo una condición térmica moderada (1627 grados-día), superior en sólo un 0,8% al promedio histórico (1614 grados-día).

A partir de enero, se registraron peaks de temperaturas, con máximas absolutas que superaron los 37°C en Colchagua y los 36°C en Curicó, que rondaron los 34°C en Maipo Alto y Viñedo Don Maximiano en Aconcagua, alcanzando los 32°C en Casablanca, Leyda y Aconcagua Costa. Las altas temperaturas se repitieron en febrero (aunque menores a las de enero) y marzo y abril se presentaron inusualmente cálidos lo que hizo avanzar la suma térmica en todos los valles, quedando todos por sobre lo registrado el año anterior y algunos muy por sobre el promedio histórico (Colchagua y Maipo Bajo). El fenómeno de las elevadas máximas registradas en marzo fue capital pues éstas se mantuvieron altas durante varios días seguidos, por sobre los 32°C lo que tuvo un impacto en la condición de la fruta.

La única excepción se produjo en Aconcagua Interior (Viñedo Seña, Las Vertientes y Max VI) con temperaturas un 1,5% por debajo del registro de la temporada anterior y un 5,6% bajo el promedio histórico.

El comportamiento de las distintas etapas fenológicas (floración, cuaja, pinta y madurez), estuvo marcado por la condición de invierno seco (Aconcagua registró precipitaciones de sólo 92 mm en este período, con una disminución de un 60% respecto al promedio histórico) y frío (temperaturas medias mensuales más bajas que la temporada anterior, además de una mayor acumulación de horas frío y ocurrencia de heladas invernales), lo que influyó en un inicio de brotación entre 10-15 días más tardía que la temporada anterior, pero destacando una mayor uniformidad.

La brotación más tardía y una floración dentro de las fechas históricas, sumado a la poca disponibilidad de agua del suelo producto del invierno seco, determinaron un período de crecimiento vegetativo corto, el que sólo se recuperó entre cuaja y pinta, resultando en una temporada de vigores moderados y canopias transparentes.

Durante el mes de octubre de 2007 se registraron dos eventos fríos en la zona de Casablanca (7 y 18 de Octubre) que no presentaron mayores daños mientras que en las localidades costeras (Aconcagua Costa y Leyda) las temperaturas no bajaron de los 2,0º C como mínima.

Las altas temperaturas registradas en enero, febrero y marzo hicieron avanzar la madurez, generando al mismo tiempo en algunos valles, problemas de deshidratación de fruta, especialmente en Colchagua y muy especialmente en viñedos con manejos hídricos muy restrictivos. Esto se vio acrecentado por los pobres crecimientos radiculares debido a la falta de agua en el suelo producto del invierno seco. Como resultado, esta zona, enfrentó una vendimia temprana, con una importante disminución en los rendimientos de cepas tintas, y más particularmente en Cabernet Sauvignon, siendo éste, sin duda el principal problema de la temporada.

Uno de los principales desafíos de esta vendimia, consistió en percibir el efecto que tendrían las altas temperaturas sobre la fruta, mantener un régimen hídrico poco restrictivo y evitar deshojes excesivos para mantener la fruta protegida, especialmente por el lado del sol de la tarde.

En el caso de Aconcagua Interior, dada una condición de año más frío, debimos esperar madurez y postergar la cosecha de los tintos en 10-14 días respecto a las fechas tradicionales e ir avanzando de modo sectorizado, con uso intensivo de mapas de vigor, cosechando las áreas mas maduras dentro de cada cuartel.

Con respecto a las precipitaciones, la temporada 2007-2008 fue seca. La condición de año seco y vigor moderado se tradujo en uvas de muy buena sanidad (ausencia casi total de Botrytis y Oidio).

Durante todo el período de maduración se registraron sólo dos eventos de precipitaciones. Uno en marzo con una lluvia de baja intensidad (7-10mm en Aconcagua, 9mm en Viñedo Chadwick, 15mm en Casablanca, 11mm en Colchagua y 12mm en Curicó) y otro al final de la temporada (27 y 28 de abril) con precipitaciones de moderada a alta intensidad según los valles (10-16mm en Aconcagua, 20mm en Viñedo Chadwick, 31mm en Colchagua y 50mm en Curicó). El efecto de esta última lluvia fue limitado pues a la fecha quedaba por cosechar mayoritariamente Carmenère, cepa de piel gruesa y resistente a enfermedades.

Respecto de los volúmenes cosechados, se registran diferencias entre cepajes y valles. El Sauvignon Blanc presentó mayores rendimientos en la mayoría de los valles (incluido Leyda), salvo en Casablanca, donde el rendimiento fue significativamente menor a lo esperado. El Chardonnay de Casablanca sufrió una importante caída. La producción de Merlot es cercana a las estimaciones, al igual que la del Shiraz. Los rendimientos de Cabernet Sauvignon son menores a las estimaciones, en porcentajes que varían entre un 15 y un 25%, mientras que Carmenère está por sobre las proyecciones.

La cosecha de Viña Errázuriz será muy cercana a la proyección de diciembre de 2007 y un 12% superior a la de la temporada 2007. En las cepas blancas, el Chardonnay alcanzó un rendimiento cercano a la proyección (-3,5%) y superior al rendimiento obtenido la temporada 2007, mientras que el Sauvignon Blanc tuvo un aumento global cercano al 5% respecto a la proyección de diciembre de 2007.

En Cabernet Sauvignon observamos una disminución promedio cercana al 11% con respecto a la proyección, pero superior en un 7% respecto de los rendimientos de la temporada anterior, producto de las bajas temperaturas primaverales en Aconcagua que influyeron en una menor cuaja, lo cual se tradujo en algunos problemas de ?corrimiento? y racimos más livianos.

En resumen, la condición de año frío en Aconcagua hizo que el grueso de la cosecha se concentrara en el mes de abril y la primera semana de mayo, con una distribución similar a la del 2006 y más tardía que la del 2003, 2004, 2005 y 2007.

Los vinos tintos 2008 de Aconcagua, producto de racimos y bayas de pequeño tamaño, así como la condición de año fresco, muestran buena intensidad aromática y buena concentración de fruta. Tanto el Merlot como el Shiraz presentan calidades muy buenas, con gran intensidad frutal y buena carga tánica. El Cabernet Sauvignon de niveles altos presenta gran calidad, con buena tipicidad, taninos firmes y maduros. En los rangos siguientes se observa mayor heterogeneidad de calidades y taninos algo más duros y secos que deberían evolucionar y suavizarse con el tiempo.

El Carmenère debiera entregar excelente calidad, probándose con un muy buen equilibrio entre madurez y frescura; con gran intensidad aromática, buena acidez y con taninos redondos y sedosos.

En el caso de los blancos, en Sauvignon Blanc se observa una intensidad aromática algo menor respecto del 2007, con una calidad que varía de buena a muy buena dependiendo de los manejos (canopias, riego, carga), valles y fecha de cosecha. En su segunda cosecha, Aconcagua Costa entregó excelentes calidades. En nuestros viñedos de Casablanca, el manejo cubierto de las canopias, un régimen hídrico no restrictivo, una carga moderada y una cosecha algo más tardía que el promedio nos permitieron asegurar una muy buena calidad, con buena acidez, frescura, intensidad y tipicidades marcadas, cítricas y herbáceas. En Chardonnay podemos esperar vinos llenos, potentes, maduros, algo más pesados que los elegantes y frescos obtenidos el 2007.

Francisco Baettig
Enólogo Jefe Viña Errázuriz
Mayo, 2008

2007

ANTECEDENTES GENERALES

La temporada vitivinícola 2006-2007 llegó a su fin dejando percepciones disímiles respecto a su verdadero potencial de calidad. La percepción general a nivel país es que se trató de un año particular, algo extraño, heterogéneo en calidad y madurez. Para Viña Errázuriz se trató de una muy buena temporada en calidad con bajos rendimientos, especialmente en las cepas tintas.

La información de nuestras estaciones meteorológicas indica que nuevamente se vivió una temporada seca y fría.

En todos los Valles (Aconcagua, Maipo, Colchagua y Curicó) la suma térmica acumulada entre los meses de Octubre 2006-Abril 2007, medida en Grados-Día (Base 10º C), fue inferior al mismo registro correspondiente a la vendimia 2006 y al promedio histórico de los últimos 7 años. La sola excepción corresponde al Valle de Casablanca, donde la suma térmica de la temporada fue marginalmente superior al valor de la temporada anterior pero inferior a los valores promedio históricos. En el Valle de Aconcagua (Viñedos Seña y Don Maximiano), por ejemplo, la acumulación térmica durante la temporada 2006-2007 fue de 1622 grados-día (corte en 19°C), cifra inferior en 40 grados-día respecto a la temporada anterior (1662 grados-día) y en 74 grados-día respecto al promedio histórico (1696 grados-día), mientras la temperatura media de la temporada fue de 17,6º C; esto es 1,0º C inferior al promedio histórico y 0,7°C inferior a la temperatura media de la temporada pasada.

Al analizar el comportamiento de las temperaturas a lo largo de la temporada en los distintos valles se aprecia una marcada diferencia en las sumas térmicas de los distintos meses respecto a la temporada anterior, siendo algunos más cálidos (Octubre, Diciembre, Marzo), otros marcadamente más fríos (Noviembre y Abril) y otros muy heterogéneos con diferencias entre valles (Enero y Febrero).

Al analizar el comportamiento de las distintas etapas fenológicas (floración, cuaja, pinta y madurez), se observa que un invierno cálido favoreció un inicio temprano de la brotación, anticipada en 7 a 10 días a las fechas promedio, mientras que las buenas temperaturas de Octubre favorecieron un leve anticipo de la floración. Sin embargo, las bajas temperaturas de Noviembre influyeron en una cuaja irregular y prolongada que se tradujo en problemas de ?corrimiento?, los que sin lugar a dudas explican la baja en rendimientos de este año.

Las relativamente buenas temperaturas de Enero y Febrero facilitaron la madurez de las cepas blancas (especialmente Sauvignon Blanc), y las altas temperaturas de la primera quincena de Marzo (con máximas absolutas de hasta 36°C en Aconcagua, 33°C en Casablanca y 32,5°C en Maipo) facilitaron la madurez de las cepas tintas precoces (Merlot, Petit Verdot y Cabernet Franc), anticipando lo que parecía ser una temporada temprana. Sin embargo, la caída de las temperaturas a fines de Marzo y un Abril frío, que aportó muy poco a la suma térmica, hicieron cambiar el panorama, retrasando algo la madurez del Chardonnay y muy especialmente la de las cepas tintas medias y tardías (Shiraz, Cabernet y Carmenere).

Uno de los principales desafíos de esta vendimia, entonces, consistió en percibir el atraso de la madurez fenólica que generó la caída de las temperaturas a partir de la última semana de Marzo, y postergar la cosecha de los tintos en 7-12 días respecto a las fechas esperadas inicialmente e ir avanzando de modo sectorizado, con uso intensivo de mapas de vigor, cosechando las áreas mas maduras dentro de cada cuartel.

Si bien esta temporada presentó un retraso generalizado de la madurez en los distintos valles respecto a las fechas tradicionales de cosecha, en los viñedos de Viña Errázuriz este atraso no fue significativo, debido a los bajos rendimientos, al manejo restrictivo del agua (uso generalizado de la cámara de presión), al buen manejo de canopias (buena ventilación, sin exposición excesiva de racimos y buena luz difusa) y a la cosecha sectorizada (uso intensivo de mapas de vigor).

Respecto a las precipitaciones, el invierno 2006 fue de pluviometrías normales en cada valle, lo que generó vigores moderados y permitió a los viñedos partir con suficiente agua en el suelo postergando las necesidades de riego hasta mediados de Diciembre. El único evento relevante se registró temprano en la temporada (16 de Febrero) siendo de baja a moderada intensidad según los valles (10mm en Aconcagua, 12mm en Viñedo Chadwick, 20mm en Casablanca, 35mm en Colchagua y 36mm en Curico) y gracias a las bajas temperaturas que le siguieron, a que la fruta se encontraba aun verde y al manejo posterior de canopia (mejora en la ventilación) no tuvo efectos significativos en la sanidad y calidad de la uva. Hacia fines de marzo se registraron un par de eventos de baja intensidad de Colchagua al Sur (6mm totales en Curicó), mientras que Abril fue bastante seco (apenas 2mm totales en Curicó).

Al igual que en la temporada anterior, cabe destacar que la condición de temporada fría resultó en vinos tintos con niveles de pH bajos, de entre 3,55 y 3,65, lo que junto con dar frescura a los vinos y favorecer la intensidad de colores ayudó a crear buenas condiciones sanitarias, favoreciendo una buena cinética de fermentaciones alcohólicas dada la poca carga microbiológica contaminante, evitándose también cruzas de Fermentación Maloláctica.

Respecto a los volúmenes cosechados, se registró una disminución global, tanto en cepas blancas como tintas. La producción total de Viña Errázuriz fue un 10% inferior a la estimación de cosecha de enero del 2007 y un 17% inferior a la temporada 2006. En las cepas blancas el Chardonnay alcanzó un rendimiento muy cercano a los volúmenes del 2006, mientras que el Sauvignon Blanc sufrió una disminución cercana al 13% respecto a la temporada pasada.

La mayor caída se produjo en las cepas tintas, con una disminución promedio cercana al 20% respecto a la temporada anterior.

Los bajos rendimientos en las uvas tintas facilitaron la madurez en un año de sumas térmicas dispares pero globalmente frío, y permitieron obtener vinos concentrados, llenos, de buen volumen y color y de mucha intensidad frutal. Desde el punto de vista comercial se prevé un año difícil producto de una menor disponibilidad de vino.

En resumen, a diferencia de la temporada pasada, muy tardía debido a los rendimientos elevados y a la condición de año frío, la baja suma térmica de la temporada 2007 fue compensada con los bajos rendimientos, una cosecha selectiva intensa y un manejo restrictivo del agua. De este modo, si bien fuimos obligados a prolongar la espera para deshacernos de algunos taninos secantes y alcanzar mayor redondez, empujando la cosecha del grueso de las uvas hacia la tercera y cuarta semana de Abril, el término de la cosecha se dio en fecha muy similar a la temporada 2005 y claramente antes que el año 2006.

Los vinos tintos 2007, producto del bajo rendimiento de la temporada (racimos y bayas de pequeño tamaño), muestran gran intensidad aromática y una muy buena concentración de fruta, así como bocas jugosas y taninos dulces y redondos, siendo ya evidente la extraordinaria calidad del Cabernet Sauvignon, la excelente calidad del Pinot Noir y la muy buena calidad del Merlot. El Shiraz presentó taninos levemente secantes hasta tarde en la temporada pero al degustarlo, se nota una buena evolución, mientras que el Carmenère podría presentar notas algo más verdes y/o especiadas que otros años.

En el caso de los vinos blancos, las apreciaciones más disímiles se dan respecto del Sauvignon Blanc de Casablanca; para Viña Errázuriz la calidad de los Sauvignon Blanc puede calificarse de muy buena a excelente, muy similar a la del 2005. La condición de año fresco favoreció la mantención de la acidez, la frescura y los aromas en las cepas aromáticas tales como el Riesling y Gewurztraminer, mientras que los Chardonnay, sorprenderán este año por su frescura, viveza, redondez y elegancia.

VALLE DE ACONCAGUA

En el Valle de Aconcagua (Viñedos Maximiano, Seña y Vertientes), la acumulación térmica promedio durante la temporada 2006-2007 fue de 1622 grados-día*, cifra inferior en 40 grados-día respecto al promedio de la temporada anterior (1662 grados-día) y en 74 grados-día respecto al promedio histórico (1696 grados-día).

En las variedades tintas tempranas (Merlot, Cabernet Franc), las buenas temperaturas de Febrero y primera quincena de Marzo (temperaturas medias de 18,9°C y 18,3°C, respectivamente), permitieron una adecuada evolución en los niveles de madurez de los taninos y el Merlot comenzó su cosecha el 12 de Marzo, esto es 7-10 días antes que en la temporada 2006.

Las condiciones climáticas hasta ese momento hacían prever una temporada temprana, sin embargo, a partir de la tercera semana de Marzo, las temperaturas disminuyeron ostensiblemente, frenando el avance de la madurez en las cepas más tardías, lo que obligó a ir postergando su cosecha. Para evitar detener totalmente la cosecha, se hizo un intensivo uso de los mapas de vigor, lo que permitió ir cosechando de modo sectorizado las pequeñas áreas de menos vigor y más avanzadas en madurez, de cada cuartel.

Esto se tradujo en un uso casi exclusivo de cubas pequeñas entre la segunda quincena de Marzo y la primera quincena de Abril. Los bajos rendimientos, el manejo restrictivo del agua y la postergación de la fecha de cosecha en 10-14 días permitieron alcanzar la madurez fenólica adecuada.

El grueso de la cosecha en el Valle de Aconcagua se concentró entre la tercera semana de Abril y la cuarta semana de Abril, terminando la cosecha con los últimos lotes de Carmenère el 10 de Mayo, esto es 10 días antes que el año 2006.

En lo que respecta a la calidad de los vinos, los Merlot presentaron problemas de colapso o deshidratado en algunos viñedos, pero la decisión de hacer una pasada cosechando todos los racimos deshidratados antes de la cosecha de la uva sana fue fundamental en la buena calidad final obtenida. Los vinos presentan muy buenos colores y bocas jugosas, pero especialmente positivo es su carácter de fruta fresca y ausencia de cualquier nota sobre madura.

El Shiraz este año presentó notas más especiadas y taninos algo más secos de lo habitual hasta bien avanzada la temporada, lo que obligó a esperarlo más allá de las fechas tradicionales, sin embargo, los vinos han ido evolucionando muy bien y la guarda en barricas y el tiempo en botella deberían suavizar cualquier tanino porfiado remanente, en vinos que por provenir de donde provienen (Aconcagua) poseen taninos naturalmente bastante suaves.

Sin lugar a dudas este año, la corona vuelve al rey de los cepajes. El Cabernet Sauvignon, sobresale claramente por sobre los demás cepajes y se muestra maduro pero fresco, con excelente balance entre acidez y estructura, gran intensidad frutal y taninos mas suaves y redondos que otros años; una mezcla perfecta de potencia y elegancia.

Aunque es aun pronto para conocer su real potencial, el Carmenère presentó notas algo mas verdes y especiadas que otros años, producto probablemente de la caída de las temperaturas de fines de Marzo, lo que puede haber dificultado la ?quema? total de las pyrazinas.

VALLE DE CASABLANCA

La suma térmica de Octubre a Abril alcanzó los 1402 grados-día, cifra levemente superior en 12 grados-día respecto a la temporada anterior, pero inferior en 58 grados-día respecto al promedio histórico.

Esta menor suma térmica significó un avance más lento de la madurez y una muy buena conservación de aromas, sabores y acidez condición que debería tener una positiva influencia en la calidad de los vinos. En general, los vinos conservaron una muy buena acidez con pH bajos (3,25-3,4), que les otorgó gran frescura.

Respecto al Sauvignon Blanc de Casablanca las apreciaciones de calidad son disímiles y las decisiones de cosecha impactarán en los estilos. Algunas viñas cosecharon el Sauvignon Blanc temprano en Marzo, basados principalmente en la información de Brix, obteniendo vinos herbáceos y en algunos casos simplemente verdes, mientras que otros decidieron esperar un poco algunos lotes para alcanzar mayor presencia de fruta y disminuir algo el marcado carácter verde y herbáceo de esta temporada que daba vinos un poco unidimensionales. Viña Errázuriz optó por esta última estrategia y la calidad de los Sauvignon Blanc puede calificarse de muy buena, muy similar a la del 2005.

La temporada 2006-2007 fue muy favorable para el Chardonnay. No se registraron heladas y los bajos rendimientos asociados a un año fresco aseguraron excelente calidad, siendo este probablemente uno de los grandes años para esta variedad. Destaca el carácter fresco, cítrico, la buena acidez y madurez fenólica; bocas llenas pero equilibradas dan una muy buena percepción de elegancia.

Junto al Cabernet Sauvignon, probablemente el Pinot Noir será el otro cepaje tinto destacado de la temporada. Los vinos de este año muestran excelente tipicidad, con buena intensidad de fruta rojas (frutillas, cerezas) y flores (violetas), con bocas jugosas, redondas y ausencia de amargores y notas mentoladas. El color vuelve a sorprender gracias a la buena acidez que intensifican los tonos rojos.

VALLE DE MAIPO

En el Alto Maipo donde se encuentra Viñedo Chadwick, se registró una suma térmica de 1597 grados-día, levemente inferior a la temporada anterior (1612 grados-día) y al promedio histórico (1614 grados-día).

A pesar de que la temperatura media y la suma térmica hablan de un año frío, los menores rendimientos y el uso de la cámara de presión para un manejo restrictivo del riego permitieron alcanzar una excelente madurez global, gran concentración, taninos maduros y gran intensidad frutal. Este año no fue necesario realizar cosecha diferenciada entre el lado del sol de la mañana y el de la tarde, debido a una madurez más pareja por lo que el número de lotes de fermentación, definidos usando los ya clásicos mapas de vigor bajó a 8 lotes, en lugar de los 12 lotes del año pasado.

Probablemente estemos frente a un año extraordinario para el Cabernet Sauvignon (al menos de Maipo al norte) y arriesgándome a ser acusado de hereje, me atrevería a decir que tal vez le dispute mano a mano el cetro a la temporada 2005, al menos en lo que a Cabernet se refiere.

Francisco Baettig
Enólogo Jefe Viña Errázuriz
Mayo 23, 2007

*Todas las sumas térmicas con corte en 19°C

2006

ANTECEDENTES GENERALES

La temporada vitivincola 2005-2006 finalmente llegó a su fin, luego de una prolongada vendimia de la cual esperamos vinos de buena calidad, gran color e intensidad de fruta.

La información de nuestras estaciones meteorológicas indica que se trató de una temporada fría y seca. En todos los Valles (Aconcagua, Casablanca, Colchagua y Curicó) la suma térmica acumulada entre los meses de Octubre 2005- Abril 2006, medida en Grados-Día (Base 10° C), fue inferior al mismo registro correspondiente a la vendimia 2005 y al promedio histórico de los últimos 7 años. La sola excepción corresponde al Alto Maipo (Viñedo Chadwick), donde tanto la suma térmica como la temperatura media promedio de la temporada fueron muy similares a los valores de la temporada anterior y a los valores históricos.

Esta menor suma térmica significó un avance más lento de las distintas etapas fenológicas como floración, cuaja y pinta y un atraso de la madurez fenólica de doce días en promedio. En el Valle de Aconcagua (Seña y Don Maximiano), por ejemplo, la temperatura media de la temporada fue de 18,2° C; esto es 0,8° C inferior al promedio histórico.

El principal desafío de la vendimia 2006 fue la particularmente larga espera para alcanzar la madurez fenólica apropiada para cada variedad, que se tradujo en mayores niveles de azúcar en los racimos. Sin embargo, un verano e inicio de otoño fresco y seco nos permitieron esperar sin sobresaltos la madurez fenólica, conservando la fruta y permitiendo una buena concentración, con taninos redondos y suaves.

Durante la temporada de maduración de la fruta hubo ausencia de lluvias salvo un evento de baja intensidad en Casablanca (6,8 mm) y un par de frentes durante el mes de Abril que dejaron precipitaciones de moderada intensidad en Colchagua (21 mm) y Curicó (7mm).

Durante el desarrollo de la temporada en todos nuestros viñedos se decidió intervenir con deshoje pre-pinta y post-pinta y así mejorar las condiciones micro climáticas de la zona frutal, disminuir la presencia de posibles sabores verdes en la fruta y potenciar la evolución fenólica normal. Este acondicionamiento de la zona frutal junto a una baja incidencia de precipitaciones permitió óptimos niveles de sanidad de la fruta al momento de cosecha. Con todos estos antecedentes climáticos, el equipo agrícola y enológico pudo prever que el 2006 sería una temporada en la cual era importante maximizar el recorrido por los viñedos y la degustación de bayas para asegurar que la madurez de cada lote fuese completa. El uso de fotos de vigor fue una herramienta fundamental para poder dividir los viñedos entre sectores de madurez diferenciada; de esta manera se inició la cosecha de los sectores más avanzados en madurez mientras se dejó a la espera los sectores inmaduros de cada viñedo.

Cabe destacar que la condición de temporada más fría resultó en vinos tintos con niveles de pH notoriamente bajos, de entre 3,55 y 3,65, lo que junto con dar frescura a los vinos y favorecer la intensidad de colores ayudó a crear buenas condiciones sanitarias, favoreciendo una buena cinética de las fermentaciones alcohólicas dado a la poca carga microbiológica contaminante, evitándose también cruzas de Fermentación Maloláctica.

Respecto a los volúmenes cosechados, fue una temporada satisfactoria, observándose un incremento global, tanto en blancos como en tintos. Este aumento en la producción se explica fundamentalmente por una buena fertilidad de yemas y por los mayores pesos de baya. La producción total de Viña Errázuriz fue un 13% superior a la cosecha 2005. El mayor incremento se produjo en las cepas blancas, fundamentalmente Sauvignon Blanc. En tintos, el incremento fue de sólo 5,8% respecto al año 2005. La única variedad que registró una baja significativa en sus volúmenes fue el Chardonnay de Casablanca, debido a los efectos de la helada de Septiembre.

En resumen, el secreto para el éxito de los vinos para esta temporada radicó fundamentalmente en darse cuenta temprano de la condición de año más frío y decidirse a hacer una descarga temprana de fruta para facilitar la madurez y, por otro lado, tener la suficiente paciencia para esperar más allá de las fechas tradicionales de cosecha de los distintos cepajes, lo que fue perfectamente posible gracias la buena sanidad de la uva dada la condición de año seco y los trabajos tempranos de deshoje.

Si bien es difícil que los vinos tintos 2006 alcancen la perfección de los vinos 2005 dado el tamaño de bayas algo mayor registrado esta temporada, ya muestran gran intensidad de color y aromas, así como bocas jugosas y taninos dulces y redondos, esperándose una buena calidad. En el caso de los blancos, la condición de año más fresco debería ser favorable, especialmente para las cepas aromáticas y de zonas más frías como el Sauvignon Blanc, Riesling y Gewurztraminer dado que las bajas temperaturas permitieron una madurez suave y larga que favoreció la mantención de la acidez, la frescura y los aromas.

VALLE DE ACONCAGUA

En el Valle de Aconcagua, la acumulación térmica durante la temporada 2005-2006 fue de 1712 grados-día, cifra inferior en 82 grados-día respecto a la temporada anterior (1793 grados-día).

En las variedades tintas en general, la evolución en los niveles de madurez de los taninos comenzó recién a fines de marzo, fecha en la que en temporadas anteriores algunos lotes de Merlot y Sangiovese ya haban sido cosechados.

La cosecha en el Valle de Aconcagua se concentró entre la segunda semana de Abril y la segunda semana de Mayo con una casi nula cosecha en Marzo. La cosecha se inició a fines de Marzo con Merlot y terminó a mediados de Mayo con Carmenère.

A pesar de que la temporada presentó una oscilación térmica levemente inferior al promedio histórico (18°C vs. 18,9°C), el mes de Marzo aportó una gran oscilación que alcanzó los 20,4° C en comparación a los 18,8° C históricos, oscilación que probablemente influyó en la alta concentración de antocianas en los vinos tintos, lo que unido a los bajos pH de las uvas, se tradujo en vinos de colores muy intensos y vivos.

Los Merlot se comportaron bien una vez más, sin problemas de colapso o chupado. Los vinos presentan muy buenos colores y bocas jugosas, con taninos redondos, bastante lejos de los taninos duros e incluso secantes que a veces entrega esta difícil cepa.

El Shiraz, vuelve a mostrar este año lo bien que se da en el Valle de Aconcagua y es sin lugar a dudas el cepaje que más destaca este año por la consistencia de su calidad. Los vinos destacan por los buenos colores, dulzor de boca, y las ya clásicas notas complejas de frutas negras y rojas maduras y las especias. Los lotes provenientes del lado Oeste del Valle, que habitualmente presentan concentración tánica, sorprenden esta temporada por la suavidad de sus taninos.

A pesar de la condición de temporada fría, la larga espera por madurez, produjo Cabernet Sauvignon, de gran intensidad de color, bocas untuosas y buena intensidad de fruta. Taninos suaves y dulces fueron la norma, incluidos los lotes del lado Oeste del valle, que habitualmente entregan taninos un poco más firmes y de menor dulzor.

Condiciones climáticas de lenta madurez como la de esta temporada junto con un manejo cuidadoso de la canopia y el riego durante la etapa de maduración, son sin duda factores comunes para alcanzar gran intensidad de color, una buena expresión de fruta, taninos redondos y gran elegancia.

VALLE DE CASA BLANCA

La temporada 2005-2006 se inició con la brotación del Chardonnay a fines de Agosto en fecha normal según los registros de cada cuartel. El 11 de Septiembre del 2005 se produjo una helada que afectó fundamentalmente a esta variedad debido a que era la única brotada en el Valle a la fecha. Producto de esta helada los rendimientos de nuestro Chardonnay del Viñedo La Escultura fueron en promedio un 20% mas bajos que la vendimia 2005.

Entre Octubre a Diciembre existió un déficit de grados-día acumulados respecto a los registros históricos, valor que a fin de ese mes alcanzaba a un 85% del valor promedio histórico. La suma térmica de Octubre a Abril alcanzó los 1442 gradosdía, cifra inferior en 84 grados-día respecto a la temporada anterior y 107 grados-día menos respecto al promedio histórico. Producto de este déficit, el inicio de pinta y maduración de nuestros Chardonnay y Sauvignon Blanc se retrasó doce das en promedio.

Esta menor suma térmica significó un avance más lento de la madurez y una muy buena conservación de aromas, sabores y acidez condición que debera tener una positiva influencia en la calidad de los Sauvignon Blanc. En general, los vinos conservaron una muy buena acidez (Acidez Total en promedio 6% superior a la del 2005), con pH bajos (3,25-3,4), que les otorgó gran frescura. Muestran una muy buena intensidad, con un amplio rango de aromas y bocas frescas y vivas. Todos los atributos descritos son el resultado de un manejo de viñedo que buscó proteger y potenciar la complejidad de aromas y sabores en las bayas.

Los Chardonnay presentan buenas bocas, equilibradas, balanceadas y con buen nervio. Destacan las notas tropicales características del Viñedo La Escultura y la frescura de fruta en boca.

Los Pinot Noir muestran buena tipicidad, con buena intensidad de fruta. El color sorprende por su intensidad en una cepa que no se destaca precisamente por esta característica. Sin embargo, falta que ganen aun en boca, tanto en volumen como suavidad.

"Una temporada que desafió porfiadamente la paciencia, pero que promete dar buenas sorpresas?

Francisco Baettig, Enólogo Jefe Viña Errázuriz
Mayo, 2006

2004 - 2005

ANTECEDENTES GENERALES

La temporada vitivinícola 2004-2005 deja como resultado una muy buena vendimia de la cual esperamos vinos excepcionales.

Durante los meses de octubre y noviembre las temperaturas máximas promediaron 0,5 grados Celsius menos que lo normal y por tanto todos los eventos de desarrollo del viñedo desde floración en adelante y la posterior evolución de la fruta en el éste ocurrieron en promedio diez días mas tarde de lo normal.

En términos generales durante la temporada de maduración de la fruta hubo ausencia de lluvias importantes y si bien hubo algunos peaks de temperatura en febrero, durante marzo y abril las temperaturas máximas fueron en general moderadas.

El principal desafío de la vendimia 2005 fue la larga espera para alcanzar la madurez fenólica apropiada a cada variedad. Desde brotación en adelante la acumulación térmica mensual fue inferior a una temporada normal.

Como un ejemplo de lo anterior en el Valle de Aconcagua, la acumulación de grados día durante la temporada 2004-2005 fue de 1730 grados-día, cifra inferior en 120 grados día a un año normal (1850 grados-día).

Esta menor suma térmica significó un avance más lento de las distintas etapas fenológicas como floración, cuaja, pinta y maduración lo que se tradujo en mayores niveles de azúcar en los racimos y en un atraso de la madurez fenólica en general.

El tiempo fresco y seco permitió esperar tranquilamente la madurez fenólica, conservó la fruta y nos permitió una buena concentración pero con taninos redondos y suaves.

Con estos antecedentes el equipo agrícola y enológico pudo prever que el 2005 sería una temporada en la cual era importante maximizar el recorrido por los viñedos y la degustación de bayas para asegurar que la madurez de cada lote fuese completa.

Fue fundamental en todos nuestros viñedos la intervención con deshoje pre-pinta y post-pinta para mejorar las condiciones micro climáticas de la zona frutal, disminuir la presencia de sabores verdes en la fruta y potenciar la evolución fenólica normal. Este acondicionamiento de la zona frutal junto a una baja incidencia de precipitaciones permitió óptimos niveles de sanidad de la fruta al momento de cosecha. Entre los meses de marzo y abril se registraron sólo 25mm de precipitación en el Valle de Aconcagua y 50mm en el Valle de Lontué.

VALLE DE ACONCAGUA

En las variedades tintas en general, la evolución en los niveles de madurez de los taninos comenzó recién a mediados de marzo, fecha en la que en temporadas anteriores algunos lotes de Merlot y Sangiovese ya habían sido cosechados.

La cosecha en el Valle de Aconcagua se concentró entre la primera semana de abril y la primera semana de mayo. Se inició en marzo con Merlot del viñedo Las Vertientes y terminó a mediados de mayo con Carmenère en Panquehue.

Los tintos destacan principalmente por la alta concentración de antocianas que se tradujo en vinos de colores intensos y vivos, y por las bocas llenas y estructuradas. El 2004 también presentó bocas potentes, pero en 2005 los taninos son más dulces y redondos; es decir, hay grasa y volumen pero sin dureza.

Los Cabernet, además de la gran intensidad de color, presentaron bocas llenas y golosas, de gran suavidad y dulzor de taninos, incluidos los lotes del lado Oeste del valle, que habitualmente entregan taninos un poco más firmes y de menor dulzor.

Los Carmenère se presentan con gran color, taninos dulces y suaves, mostrando como es ya habitual, el potencial de esta cepa en el Valle de Aconcagua, sobre todo cuando se trabaja bien el viñedo y se espera la adecuada madurez.

Los Merlot se han comportado por segundo año consecutivo muy bien. Los vinos se presentan excepcionales, con muy buenos colores y bocas jugosas y largas, con taninos redondos, bastante lejos de los taninos duros e incluso secantes que a veces entrega esta difícil cepa.

Condiciones climáticas de lenta madurez como la de esta temporada junto con un manejo cuidadoso del riego durante la etapa de maduración, son sin duda factores comunes para lograr una buena expresión de fruta y elegancia en esta variedad.

El Shiraz, al igual que el Carmenère, vuelve a mostrar este año lo bien que se da en el Valle de Aconcagua. Los vinos destacan por los buenos colores, dulzor de boca, y las ya clásicas notas complejas de frutas negras y rojas maduras y las especias. En el viñedo, la cepa se destacó por su vigor al inicio de la temporada y su generosidad en la producción de racimos. Para lograr uvas y vinos de calidad, fue necesario ralear tempranamente en la temporada.

VIÑA SEÑA

Durante el mes de agosto de 2004, se iniciaron los trabajos de limpieza y preparación de suelos para la segunda etapa de plantaciones en la parte alta de la propiedad Seña. Se trata de una superficie total de 27 hectáreas en la cual en la parte mas alta de la propiedad se plantará en terrazas de contorno. Las variedades elegidas para plantar durante Julio-Agosto del 2005 son: Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Carmenère, Merlot, Malbec y Petit Verdot. En el mes de abril de 2005, visitó la propiedad el experto mundial en Biodinámica Sr. Alan Cork quién nos asesorará en la conversión del proyecto Seña desde un sistema convencional de manejo a uno biodinámico. En esta visita se revisó el desarrollo completo de la propiedad, se estudió la localización óptima de cada variedad y se realizaron las primeras preparaciones biodinámicas para los tratamientos de la próxima primavera.

En esta zona del valle, Rabuco de Ocoa, la suma térmica medida en grados días de octubre a abril fue inferior a un año normal (1740 respecto de 1900) lo que era evidente a inicios de abril cuando el Merlot estaba recién llegando a su madurez óptima y el Cabernet Sauvignon se encontraba a tres semanas de cosecha.

Se realizó una separación del viñedo en sectores de cosecha según niveles de vigor observados y seguimiento de maduración lo que nos permitió tomar decisiones de cosecha correctas con resultados que no hacen más que confirmar que se trata de un terroir extraordinario y que ésta debería ser una temporada sobresaliente para los tintos de Seña.

Los Merlot se presentan con colores intensos y profundos y las bocas muestran taninos potentes pero maduros.

Los Cabernet alcanzaron buena madurez luego de una prolongada espera y se muestran con buena intensidad de fruta y bocas estructuradas.

VALLE DE CASA BLANCA

Las condiciones particulares de la temporada respecto a menor suma térmica fueron menos evidentes en el Valle de Casablanca. La suma térmica registrada en nuestro Viñedo La Escultura ubicado en el sector nor-este del valle, fue de 1480 grados-dia, inferior a los 1540 grados-dia normales. Los procesos fenológicos como flor y pinta se caracterizaron por ser largos y disparejos y la madurez de todos los lotes fue 10 a 15 días más tardía que la vendimia 2004.

Producto de la lluvia del 11 de marzo el Valle hizo noticia. El efecto inmediato fue favorecer el desarrollo de pudrición ácida en Chardonnay. Observados los primeros síntomas, trabajamos los viñedos con aplicaciones de productos específicos deteniendo el avance del problema. En el caso de los racimos más dañados, éstos fueron eliminados previo a la cosecha lo cual ocurrió en un porcentaje no mayor al 5% de la fruta, por lo tanto, el fenómeno no tuvo consecuencias significativas para nosotros.

El Sauvignon Blanc no se vio afectado y se proyecta una calidad extraordinaria. Esta temporada será recordada probablemente como una de las mejores para esta cepa. Los vinos conservaron una muy buena acidez que les otorga frescura y son de una intensidad notable, con un amplio rango de aromas desde el cítrico hasta lo tropical pasando por notas florales pero con un acento en las notas herbáceas y de sudor que dan un estilo fresco y vivo. Las bocas son llenas y de buen volumen. Todos los atributos descritos son el resultado de un manejo de viñedo que buscó proteger y potenciar la complejidad de aromas y sabores en las bayas.

Los Chardonnay presentan buenas bocas, equilibradas, balanceadas y con buen nervio. Destacan las notas tropicales características del viñedo La Escultura y el volumen en boca de los vinos 2005. Habrá que ver si la intensidad de fruta aumenta con el tiempo.

Los Pinot Noir muestran tipicidad con buena intensidad de fruta. El color sorprende por su intensidad en una cepa que no se destaca precisamente por ésta característica. Sin embargo, falta que ganen aun en boca, tanto en volumen como suavidad.

VALLE DE COLCHAGUA

En el viñedo Caliterra tuvimos un comienzo de temporada que parecía presagiar una vendimia difícil. La primavera en Colchagua se caracterizo por presentar muchos días nublados especialmente en el periodo de floración. En noviembre, en plena floración, tuvimos una lluvia de 20 mm. De diciembre en adelante las condiciones climáticas mejoraron y finalmente la suma térmica sobre 10º C al mes de abril fue de 1879.5º dia, superior a los 1822º dia del histórico registrado.

A comienzos de marzo se midieron 7mm de precipitaciones. Luego de este evento las condiciones climáticas en marzo y abril mejoraron y terminaron siendo excepcionales, con días soleados y sin neblinas matinales. Abril fue especialmente cálido con temperaturas máximas promedios de 27.9º C comparadas con los 23.2º C del histórico.

Las buenas condiciones climáticas de estos dos últimos meses no influyeron y la maduración mantuvo su retraso de una semana con respecto al año anterior.

Importantes deshojes en la zona de racimos fueron realizados en marzo en todas las variedades, logrando su excelente exposición a la luz solar. Adicionalmente, un riego deficitario controlado, sumado a las buenas condiciones climáticas en vendimia, nos permitió esperar pacientemente la cosecha para optar a una buena madurez.

A finales de febrero comenzamos la vendimia cosechando en su punto óptimo el Sauvignon Blanc logrando vinos con una acidez tartárica alta, grado alcohólico adecuado y con gran intensidad aromática.

Las variedades tintas se cosecharon maduras, con óptimos niveles de acidez tartárica, pieles en buen estado sanitario y semillas lignificadas. El Merlot se comenzó a cosechar el 28 de marzo bastante mas tarde que el año anterior (10 de marzo). Un acertado manejo de riego nos permitió tener muy poco colapso en esta variedad y lograr excelente madurez. Al igual que el año anterior cosechamos gran parte de nuestros merlot durante la noche para facilitar las maceraciones en frío y potenciar la intensidad aromática.

Como siempre el Cabernet Sauvignon mostró su estructura, concentración y personalidad, pero con taninos más amables y redondos, producto del trabajo en el viñedo. El Shiraz y Malbec vuelven a sorprendernos con su gran color, estructura, concentración y suavidad de taninos, su intensa fruta madura y perfume.

La gran revelación de este año fue el Petit Verdot con taninos grandes pero suaves y un color negro profundo. El Carmenère se cosecho como es usual en mayo, con fruta madura y taninos dulces, suaves y gentiles.

VALLE DE CURICÓ

Al igual que en prácticamente todos los valles de Chile, en Curico la cosecha se retrasó por efecto de las menores sumas térmicas registradas en el periodo estival. El inicio de la brotación y posteriormente la floración se retrasó en 5 días debido a una baja de 2º C en el promedio de las temperaturas medias de septiembre. El periodo primaveral se caracterizo por presentar un crecimiento fuerte de brotes favorecido por una precipitación en el mes de octubre de 41mm, 100% más que el año anterior. Durante el periodo de floración persistió la inestabilidad en cuanto a precipitaciones registrándose una lluvia de 45mm la que perjudicó la floración y por ende la cuaja en las variedades Chardonnay y Merlot pese a haber realizado despunte de ápices de los brotes en plena flor para favorecer la cuaja.

Durante los meses de febrero, marzo y hasta mediados de abril no se registraron precipitaciones importantes.

Los Chardonnay y Sauvignon Blanc de este año presentan buena expresión aromática y buena acidez natural que otorgará más vida y frescura a las futuras mezclas. Un lote que siempre marca la tendencia de calidad de los blancos de Curico es el Sauvignon Blanc cuartel Patagua, el cual esta temporada destaca por su buena calidad, con mucho carácter, notas a sudor y acidez vibrante. La acidez natural del vino es de 6.4 gr/l este año contra 5,8 gr/l que fue el 2004, lo que refleja una tendencia de calidad muy positiva en esta cepa.

En general, la cosecha de tintos se retrasó en alrededor de 10 días respecto a 2004, comenzando con Merlot el 20 de marzo y terminando con Carmenère el 8 de mayo.

Una de las características positivas de la temporada es el color más intenso y profundo en la mayoría de los lotes. La cepa Cabernet Sauvignon tiene la típica fruta roja fresca de la zona de Sagrada Familia. En boca presentan taninos que requieren tiempo para su maduración y redondez.

El merlot dio la calidad a la que estamos acostumbrados obteniéndose vinos de gran color, cuerpo medio y buena intensidad aromática, fundamentalmente con notas de frutas rojas frescas.

El Shiraz y Carmenère destacan esta temporada en calidad. Los Shiraz poseen un color excepcional con muy buena tipicidad, denotando frutas rojas y aromas cárnicos, con taninos suaves y fáciles de degustar. Son vinos muy frescos y muy agradables al paladar.

En cuanto al Carmenère, tenemos una mayor diversidad de calidad que la vendimia 2004. Dentro del perfil de aromas la gama es amplia, desde las especias dulces como la canela y el clavo de olor, hasta el pimentón verde pasando por la salsa de soya, el pimentón asado y la fruta roja madura. Tienen un color profundo e intenso y taninos jugosos y dulces en la mayoría de los casos.

"Una temporada que nos deja muy optimistas porque las fichas apostadas a la espera de madurez, en lo que se confirmó como una temporada fresca y seca, pagaron un premio muy elevado en calidad.?

Francisco Baettig, Enólogo Jefe Viña Errázuriz "A pesar de los pronósticos, fue un año excelente. Tenemos vinos tintos que exhiben excelente color, concentración con fruta madura, suave y taninos agradables.?

Gonzalo Bertelsen, Enólogo Jefe, Viña Caliterra.

"2005 será una vendimia de alta calidad?. Nuestra paciente espera para cosechar se ha visto compensada con fruta sana y de calidad.?

Raúl Baumann S. Viticultor
Junio, 2005

2003

La espectacular cosecha del 2003 ejemplifica claramente porque Chile es llamado ?paraíso de la viticultura?. La Madre Naturaleza nos bendijo con un otoño largo, seco y soleado que recordaremos por mucho tiempo. El invierno y el verano fueron muy húmedos y al comenzar la época de crecimiento sufrimos la amenaza del patrón climático de ?El Niño?. Tuvimos suerte y ?El Niño? nunca llegó. A medida que la estación avanzaba, el clima se volvió más ventoso que lo normal con un nivel de humedad particularmente bajo. En la mayoría de los valles la floración ocurrió bajo condiciones frías, provocando grandes pérdidas en muchas variedades. Por fortuna, las vides habían producido una importante cantidad de inflorescencias, por lo cual esta pérdida equilibró la carga de la parra al quedar menores granos por racimo. También obtuvimos el beneficio adicional de contar con racimos con uvas sueltas, que son menos susceptibles a la pudrición que los más compactos. Sin embargo, lo que comenzó como una época de crecimiento fresca y vigorosa, sufrió un impresionante cambio cuando una ola de calor azotó los viñedos durante el comienzo de la maduración. De ahí en adelante el clima estuvo caluroso y seco. La primavera fue fría y en sus comienzos el verano se mostró fresco, esto demoró la maduración por lo menos una o dos semanas. Los patrones de cosecha fueron muy similares a aquellos registrados en el 2000, aunque la producción total obtenida fue más pequeña y comparativamente de más alta calidad. Los sabores y los taninos demoraron su desarrollo. El tiempo extra que se necesitó para madurar la fruta debiera contribuir a lograr vinos complejos y finos, tal como podemos apreciar en los primeros tanques en los cuales ya está concluyendo el período de fermentación. Para nuestro programa de vinos Iconos, las uvas fueron cosechadas al amanecer o muy temprano en la mañana. En algunos casos, comenzamos a medianoche y se continuo hasta el amanecer, aprovechando así las frescas temperaturas nocturnas para cosechar. Posteriormente, la fruta fue llevada a la bodega en camiones refrigerados, y en bandejas de 15 kilos para evitar dañar las uvas. Después de una primera selección manual en mesas especiales para tal efecto, siguió el despalillado de las uvas y posteriormente una segunda selección grano a grano para retirar cualquier material vegetal remanente y uvas dañadas.

EL VALLE DE ACONCAGUA (Viña Errázuriz y vinos Seña)

El invierno fue más lluvioso que lo usual; el valle recibió 900 mm. en total, la mayor parte a principios del invierno. La primavera fue fresca, pero los patrones climáticos se volvieron más calurosos que lo usual durante el verano. La suma de calor alcanzó los 1.961 día grados, y Panquehue registró la temperatura más alta de su historia a fines de Enero, alcanzando los 39º Celsius. Ahora estamos a mediados de Mayo y aún no hemos tenido ni una sola gota de lluvia, apenas la ocasional mañana brumosa que disminuye el calor del verano. Debido a la lenta maduración y al clima supremamente seco, tuvimos una de las cosechas tardías que recordamos, y estuvimos cosechando incluso ya iniciado el mes de Mayo.

Viñedo Don Maximiano

Los Cabernets han concentrado sus sabores de cereza con finos taninos, lo que nos llevó a realizar largas maceraciones para intensificar la percepción del vino en el paladar. Los vinos Carmenère se ven concentrados como si se tratase de tinta y jugosos, con sabores intensos a salsa de soya e higos. Los Merlots tienen buen color, sabores sabrosos y menos taninos que en cosechas anteriores. Los Syrahs tienen un excelente color y sabores vivaces, unos pocos terminaran la fermentación en barrica. Los Cabernet Sauvignon de Maximiano son intensos en sabores a especias y su sensación en boca es balanceada de principio a fin. El Sangiovese se ve muy bueno, con una excelente percepción en el paladar.

Viña El Ceibo

El Cabernet de El Ceibo muestra los sabores a fruta perfumada típicos de esta viña, con un consistencia media en el paladar. El Carmenère fue el último lote cosechado el 2003, el 13 de Mayo específicamente. Es un vino que parece tinta por su color, con buena profundidad y muchas capas de sabores. Una vez más el Syrah es una de las estrellas de la viña, con una intensa combinación de sabores a carnes rojas y frutos negros de elegantes taninos.

Sector Hijuelas: Viña Las Vertientes

Los Merlots de este viñedo tienen un excelente color y sabores a especias. El Petit Verdot y el Cabernet Franc también son de un color profundo, con sabores maduros y se transformarán en componentes de primera al momento de realizar las mezclas. El Syrah muestra aromas varietales muy pronunciados y buenos sabores, pero requiere de envejecimiento en barrica para completar su estructura media. Los Cabernets de Las Vertientes tienen un gran color y caracteres a mermelada de arándanos, aunque su estructura media requiere ser complementada con envejecimiento en barrica.

Sector Ocoa: Viñedo Seña

Debido a su proximidad al Océano Pacífico y a la fría corriente de Humboldt, el sector de Ocoa es un de los lugares de producción de tintos más fríos del Valle de Aconcagua. Está produciendo un Merlot sobresaliente que seguro será un componente clave de la mezcla Seña. El Cabernet fue completamente cosechado durante la última semana de Abril y en los fermentadores parece ser de excelente calidad. Para la cosecha, la viña fue dividida en sectores sobre la base del vigor de las parras y luego se efectuó la cosecha manual y el transporte en cajas de 15 kilos. La fruta fue enviada a la viña en camiones refrigerados para que las uvas frías pudieran ser seleccionadas a mano en la viña.

EL VALLE DE CASABLANCA (Vinos blancos de Viña Errázuriz, Arboleda y Caliterra)

Viña La Escultura

Dado que Casablanca se encuentra justo al interior de la co

La opinión de Ed Flaherty sobre ser enólogo durante la cosecha

?Siempre resulta difícil resumir la cosecha después de tres meses de trabajo duro, especialmente porque solo recién ahora está empezando a disminuir la actividad. Recuerdo haber manejado mucho, haber caminado por las infinitas hileras de viñedos y probado uvas verdes buscando qué traer a la bodega... y pensar que ¡La mitad de la fruta aún estaba en los viñedos a mediados de Abril!

Rodrigo Banto sobre el Valle de Casablanca

?Uno de los eventos más importantes de la cosecha fue el tener opciones. Opciones para escoger: entre productores, entre diferentes bloques, cajones versus cajas, entre camiones pequeños o grandes y ?lo más importante de todo? entre una buena variedad de comida. Durante esta vendimia nuestra selección incluyó a Pablowski (platos chilenos baratos), el Lomitón (comida rápida), el refrescante Mote con Huesillos de Beto (una especialidad tradicional chilena) y el elegantísimo Restaurante Morandé. Esto representó un gran avance respecto a años anteriores.?

La visión de Sven Bruchfeld respecto a la cosecha 2003

?Este fue uno de esos fantásticos años en Chile en que la naturaleza te da muchas oportunidades para elaborar buenos vinos.?

La reflexión de Pedro Izquierdo sobre la cosecha

?Una temporada de maduración que podría ser enmarcada en oro?

Edward Flaherty
Viña Errázuriz
Enólogo Jefe

Rodrigo Banto
Viña Caliterra
Enólogo Jefe

Sven Bruchfeld
Viña Errázuriz
Enólogo

Pedro Izquierdo
Viticultor
Familia de Vinos Errázuriz

2002

El invierno de 2001 se caracterizó, en términos generales, por temperaturas y precipitaciones dentro de rangos normales. A fines de invierno se registraron temperaturas cálidas que causaron una temprana brotación, cerca de una semana antes de lo normal. A fines de octubre y en noviembre las condiciones nubosas contribuyeron a un extenso período de floración.

La primavera fue normal hasta principios de diciembre cuando el clima se puso muy asoleado y seco. Desde finales de primavera hasta comienzos de verano, las temperaturas fueron entre un 10 y un 15% más altas de lo normal.

Las condiciones cálidas y secas se mantuvieron a través de todo el verano, lo que nos permitió controlar el nivel de estrés de las vides y con ello, elevar la concentración de las uvas. Las lluvias afectaron parte del país hacia fines de verano (16 de marzo). Es por ello que la vendimia del 2002 será recordada por su combinación de clima cálido y húmedo durante la cosecha. Aun cuando la lluvia afectó sólo a algunos sectores de las regiones vitivinícolas de Chile, fue suficiente para alterar la percepción completa de la vendimia del 2002, la cual está produciendo no obstante grandes vinos, pese a su reputación de año húmedo y problemático. Las precipitaciones comprometieron sectores del valle del Maule, de Curicó y de la parte sur del valle de Rapel. Cuando fueron impactadas por la lluvia, las uvas ya habían acumulado buenos niveles de azúcar y la piel se había suavizado a medida que la fruta se acercaba a su madurez. Esta combinación de factores creó un entorno propicio para el desarrollo de hongos. En las regiones afectadas, viticultores y enólogos tuvieron que elegir entre arriesgarse a esperar una madurez ideal de sabores, (para lo cual realizaron un intenso manejo de la canopia a objeto de promover la ventilación en la zona con fruta y eliminaron los racimos mohosos para prevenir una mayor contaminación) o cosechar con niveles altos de azúcar pero con taninos inmaduros y caracteres ligeramente verdes (con lo cual, por otra parte, eliminaban la posibilidad de una pudrición aún más extensa). Los enólogos también tuvieron que adaptar sus técnicas de vinificación mediante la selección de racimos eliminando así la fruta indeseable y modificando los procedimientos enológicos para minimizar caracteres verdes y suavizar los taninos. Tras las lluvias, un aumento de las temperaturas diurnas en todo Chile hacia finales de la vendimia aceleró la maduración precisamente al final de la estación, lo que acortó nuestro período de maduración usualmente muy largo, en unos siete a veinte días, dependiendo de la variedad. En breve, el volumen de la cosecha del 2002 muestra una caída del 20% en comparación con la del 2001.

Valle de Aconcagua (Seña y los vinos de Viña Errázuriz: Don Maximiano Founder?s Reserve y los rangos Single Vineyard, Specialty, Reserva y Varietales)

Durante la cosecha, las precipitaciones en Aconcagua estuvieron dentro de los parámetros normales. Tuvimos una lluvia menor (12 mm) el 9 de abril en la parte superior del valle. En comparación, la cosecha de 1999 registró 16 mm de lluvia entre el 3 de marzo y el 10 de abril. En 2001 tuvimos 14 mm en el mismo período, de modo qu e el valledel Aconcagua tuvo una vendimia normal en términos climáticos. En general, el año vitivinícola 2002 fue excelente en el Valle de Aconcagua. La cosecha fue excepcionalmente buena en términos de calidad de la fruta y de su maduración. Los volúmenes fueron inferiores a los esperados, especialmente en los Cabernet Sauvignon. Los Cabernet del Aconcagua se caracterizaron por fermentaciones lentas y maceraciones prolongadas. Los nuevos vinos son concentrados, con notas minerales y a violeta. Cuando llegue el momento de realizar la mezcla de nuestro Don Maximiano Founder?s Reserve y Seña, tendremos muchísimas opciones sobre la mesa para elegir. El Cabernet Sauvignon proveniente del viñedo Seña, que se encuentra en su primer año de producción, es un Cabernet maduro y especiado que bien podría ser parte de la mezcla final para nuestro Seña 2002. El año vitivinícola 2002 probablemente sea el mejor de todos los tiempos para los Merlot de Errázuriz. Los viñedos Las Vertientes y Seña produjeron uvas Merlot con sabores maduros y concentrados. Dentro del Valle de Aconcagua, la región de Ocoa, donde está situado el viñedo Seña, es una zona más fresca y demuestra tener un potencial de calidad muy elevado para esta uva caprichosa. El Carmenère de Aconcagua maduró lentamente en la parras hasta fines de abril, lo que les dio tiempo a las uvas para desarrollar generosos sabores maduros. Como resultado de ello, tenemos una excelente selección de vinos para realizar las mezclas, dotados de taninos dulces y maduros, además de una amplia gama de sabores donde destacan los caracteres de guinda, mora, salsa de soya y café. Finalmente, los Syrah tienen sabores de fruta madura y un nivel de alcohol generalmente más bajo que en años anteriores. El nuevo viñedo de Las Vertientes produjo una calidad increíble, lo que fue una agradable sorpresa, teniendo en consideración la juventud de las parras. Particularmente, los Merlot y Syrah que en estos momentos se encuentran en estanque tienen hermosos sabores a arándano y generosos taninos terrosos.

Valle de Casablanca (vinos blancos de Viña Errázuriz, Arboleda y Caliterra)

En el valle de Casablanca, nuestro viñedo La Escultura no recibió ninguna lluvia durante la vendimia. La temporada de crecimiento de 2002 en Casablanca fue más continental de lo usual en términos climáticos. Los días fueron más asoleados que el promedio, y se registraron menos días con la presencia de aquella neblina matinal que suaviza la maduración. De ahí que esta región vitivinícola, normalmente fuertemente influída por el océano, no lo fue tanto en esta vendimia. Los vinos ya están exhibiendo el efecto de este inusual patrón climático y muestran más sabores minerales y especiados que en años anteriores. La cosecha tiene visos prometedores en esta región. Rendimientos inferiores, acidez natural más alta de lo esperado y una elevada acumulación de azúcar caracterizaron a la mayoría de los viñedos. Los vinos Sauvignon Blanc tienen muy buen aspecto. Cosechamos la fruta en el punto preciso de madurez y con un buen equilibrio entre azúcar y alta acidez natural. Los vinos son muy limpios y elegantes, con sabores minerales, especiados, a fruta tropical, lima y pomelo. Ahora, estamos haciendo las mezclas y preparando los vinos para el embotellado. La cosecha de Chardonnay en Casablanca fue intensa. Tuvimos que recibir las uvas lo más rápido posible, ya que el tiempo cálido durante la cosecha amenazó con hacer sobre-madurar la fruta. No obstante, logramos ingresar todas las uvas con los sabores deseados, y ahora todos los lotes están envejeciendo muy bien ?sur lees?. La fermentación maloláctica se está produciendo muy rápidamente, lo cual es bueno en cuanto conserva los sabores frutales, al tiempo que agrega complejidad (a diferencia de una fermentación larga y lenta que acentúa los caracteres malolácticos). La cosecha de 2002 destacará por su alta acidez natural ? nosotros no hicimos ajustes de acidez en la bodega. La calidad se ve muy bien. Por primerísima vez, todos nuestros lotes de Wild Ferment Chardonnay de Errázuriz llegarán a estar secos. Exhiben ya los vinos una gama de aromas deliciosos, entre los que destacan pan horneado y matices de perfumes y minerales. Tendremos una gran variedad de vinos entre los cuales elegir al momento de realizar las mezclas. Los lotes inoculados destinados a los vinos reserva presentan caracteres tropicales más intensos y de suculenta fruta madura.

Valle del Cachapoal (vinos Caliterra)

En Cachapoal, las precipitaciones fueron normales. Las uvas Chardonnay provenientes de este valle aportarán sabores maduros y un toque de ?butterscotch? a las mezclas de Chardonnay de Caliterra. Las uvas Cabernet Sauvignon, a su vez, fueron cosechadas en el momento preciso, y presentan aromas maduros y suaves taninos. Las uvas Carmenère fueron cosechadas a fines de abril, los vinos parecen interesantes, con buen equilibrio, concentración y color.

Valle de Colchagua (vinos Arboleda y Caliterra)

Algunos de nuestros cuarteles de Cabernet Sauvignon y de Carmenère en Colchagua fueron afectados por la lluvia que comenzó el 16 de marzo. Una parte de la fruta tuvo que ser cosechada tempranamente para evitar la botritis y la pudrición agria. Después de evaluar cada cuartel, cosechamos la fruta de manera sumamente selectiva, sacudiendo las parras primero para hacer caer cualquier baya podrida. Todo racimo que pudiera esperar fue dejado para ser cosechado más adelante. La fruta ingresó muy limpia a la bodega gracias a nuestras buenas prácticas en el viñedo. Adicionalmente, se efectuó una esmerada inspección en bodega para evitar procesar fruta que tuviera presencia de hongos. Todas las uvas fueron cuidadosamente seleccionadas sobre correas transportadoras a lo largo de mesas de selección. De este modo nos aseguramos de que únicamente las uvas sanas ingresaran al estanque. La fermentación se inició de inmediato para proteger los caracteres a frutas frescas. De esta manera, la calidad de los Caber net Sauvignon y Carmenère de Caliterra no se vio afectada por las inclemencias del tiempo. Además, gracias a una visionaria planificación, en el caso de ambos varietales se había previsto un suministro excedente de uva para poder enfrentar acontecimientos de esta naturaleza. Los niveles de concentración de azúcar fueron tan altos como de costumbre, mientras que la acidez fue más elevada debido a la cosecha anticipada. La calidad de los vinos se aprecia muy buena, los vinos presentan intensos aromas a especias y sabores a frutas rojas junto con taninos bien estructurados. Estamos experimentando con micro-oxigenación y encimas para limpiar los vinos y suavizar los taninos. El 2002 se ve como un año estupendo para la Malbec. Esta variedad de uva madura justo después del Merlot y antes del Cabernet Sauvignon y del Syrah. Los vinos nuevos son de color violeta profundo y tienen hermosos caracteres a mora y frutas rojas. Nuestro Sangiovese, el que usamos para mezclarlo con Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon, está exhibiendo sabores de frutas rojas maduras y una estructura firme. Pese a que la uva Syrah fue impactada por la lluvia, el buen manejo de viñedo nos permitió esperar a que las uvas lograran la apropiada concentración, gracias a lo cual los vinos se ven sumamente prometedores. Ésta puede ser una de las mejores cosechas de Syrah que hemos tenido hasta ahora en Colchagua. Todos los lotes muestran excelente calidad. Todas las uvas Chardonnay fueron cosechadas antes de la lluvia. El vino tienen caracteres a fruta madura y limpia y aportará un excelente componente a la mezcla final para nuestro Chardonnay Caliterra. Las uvas de Sauvignon Blanc también fueron cosechadas antes de la lluvia. La cosecha de este año se aprecia tal vez como la mejor que hayamos tenido, y esto fundamentalmente como resultado de un manejo del viñedo más específico y de que la cosecha se haya realizado en el momento preciso durante la vendimia. Los vinos muestran buena acidez e intensos aromas a frutas tropicales, tales como piña y lichi.

Valle de Curicó (vino Merlot Estate de Viña Errázuriz y vinos Caliterra)

Nuestros vinos blancos de Curicó, limpios y maduros, proveerán muy buenos componentes tanto para el programa de Caliterra como para los varietales Errázuriz que provienen desde este valle. Las uvas Sauvignon Blanc, que alcanzaron a ser cosechadas todas antes de la lluvia, muestran fruta madura y expresiva, así como una buena acidez. Entre las variedades tintas, las uvas Merlot provenientes de nuestros viñedos jóvenes también fueron cosechadas antes de las lluvias. Los vinos tienen agradables sabores a guinda y a ?goma de mascar?, con buen color y concentración; nos entregarán excelentes opciones de mezcla para nuestro Merlot Estate de Errázuriz. Las uvas Carmenère fueron afectadas por la lluvia, la que nos obligó a vendimiar más temprano de lo normal para salvar la fruta del ataque de botritis y de la pudrición agria. En la bodega, utilizamos una combinación de maceraciones más breves y de más envejecimiento en barrica a objeto de eliminar cualquier rastro de sabores verdes y redondear la sensación en boca. Sabores a pimienta negra, mora y un cuerpo medio en boca constituyen el perfil característico del Carmenère 2002.

Edward Flaherty
Errázuriz Winemaker

Rodrigo Banto
Caliterra Winemaker

Pedro Izquierdo
Errázuriz-Caliterra Viticulturist

2001

Después de la apacible cosecha de 1999, que no logró llenar completamente la bodega debido a la baja generalizada de la producción, la vendimia del 2000 fue una locura en términos comparativos por la mayor cantidad de fruta que recibimos. Los buenos rendimientos obtenidos, sumado a las nuevas plantaciones que entraron en producción se tradujo en mucha más fruta que cosechar, moler y fermentar. Pasé gran parte de mi tiempo durante esta vendimia hablando por celular para coordinar una eficiente recepción de las uvas en las dos bodegas de Viña Errázuriz.

El clima fue extraño este año. La temporada de cultivo comenzó con una primavera fresca y húmeda y finalizó con una helada primaveral tardía que se registró en el Valle de Casablanca el 6 de Diciembre. Además, tuvimos una lluvia inusitada el 12 de Febrero. En los valles de Rapel y Curicó cayeron 30 mm de lluvia, seguidos por Casablanca con 25 mm y Maipo con 15 mm; el Valle de Aconcagua prácticamente no se vio afectado, lo cual refleja una de sus particularidades climáticas que lo hacen tan especial para el cultivo de uva. La lluvia caída en Curicó coincidió exactamente con la maduración de nuestro Sauvignon Blanc. En cuanto pudimos volver a los viñedos, cosechamos selectivamente la fruta limpia, dejando en las parras todos los racimos con botritis. Luego de esta lluvia, el clima mejoró y los días se presentaron soleados y luminosos, manteniéndose las condiciones ideales para la maduración de las uvas hasta mediados de Abril. Aún así, la primavera fresca retrasó considerablemente el desarrollo de las parras a lo largo y ancho de Chile y la maduración fue tardía. El 13 de Abril otra tormenta trajo lluvia a todo el país. La mayor parte de las uvas del Valle de Aconcagua ya habían sido cosechada para entonces, no así en el Valle del Maipo, en donde las lluvias retrasaron la cosecha del Cabernet Sauvignon que aún no había terminado de madurar. La larga vendimia de este año finalmente terminó el 17 de Mayo, catorce días más tarde de lo normal.

Debido a la mayor producción de uvas y a las inusuales condiciones climáticas, el manejo correcto de los viñedos fue crucial para esta vendimia. Los viñedos tendieron a ser vigorosos este año debido a las altas precipitaciones registradas el invierno pasado y a las lluvias primaverales tardías que se registraron durante la época de crecimiento, las que mantuvieron los suelos húmedos. En los viñedos Errázuriz, el manejo de la canopia comenzó temprano con la remoción de brotes sobrecargados para así distribuir mejor los racimos en la parra y permitir una buena penetración de la luz para la inducción que afectará la cosecha del próximo año. Los brotes muchas veces presentaban hasta tres racimos, lo que nos indicó tempranamente que ésta sería una cosecha grande; se hizo un raleo de los brotes para reducir los rendimientos. Como la primavera fue húmeda y nubosa, se efectuó un deshoje intensivo que resultó ser clave, puesto que se mejoró la circulación del aire previniendo así la botritis al quedar el racimo con mejor exposición a la luz, lo cual ayudó a la maduración de las uvas.

A pesar de los desafíos a los que nos vimos enfrentados durante esta vendimia, estoy muy entusiasmado con los resultados. Creo que todo nuestro trabajo en los viñedos durante la temporada de crecimiento y maduración, se reflejará en la calidad de los vinos.

A fin de cuentas, esta vendimia fue para mí como una carrera loca, que dará como fruto vinos distintivos con una personalidad excepcional.

Edward Flaherty
Enólogo Jefe

2000

Después de la apacible cosecha de 1999, que no logró llenar completamente la bodega debido a la baja generalizada de la producción, la vendimia del 2000 fue una locura en términos comparativos por la mayor cantidad de fruta que recibimos. Los buenos rendimientos obtenidos, sumado a las nuevas plantaciones que entraron en producción se tradujo en mucha más fruta que cosechar, moler y fermentar. Pasé gran parte de mi tiempo durante esta vendimia hablando por celular para coordinar una eficiente recepción de las uvas en las dos bodegas de Viña Errázuriz.

El clima fue extraño este año. La temporada de cultivo comenzó con una primavera fresca y húmeda y finalizó con una helada primaveral tardía que se registró en el Valle de Casablanca el 6 de Diciembre. Además, tuvimos una lluvia inusitada el 12 de Febrero. En los valles de Rapel y Curicó cayeron 30 mm de lluvia, seguidos por Casablanca con 25 mm y Maipo con 15 mm; el Valle de Aconcagua prácticamente no se vio afectado, lo cual refleja una de sus particularidades climáticas que lo hacen tan especial para el cultivo de uva. La lluvia caída en Curicó coincidió exactamente con la maduración de nuestro Sauvignon Blanc. En cuanto pudimos volver a los viñedos, cosechamos selectivamente la fruta limpia, dejando en las parras todos los racimos con botritis. Luego de esta lluvia, el clima mejoró y los días se presentaron soleados y luminosos, manteniéndose las condiciones ideales para la maduración de las uvas hasta mediados de Abril. Aún así, la primavera fresca retrasó considerablemente el desarrollo de las parras a lo largo y ancho de Chile y la maduración fue tardía. El 13 de Abril otra tormenta trajo lluvia a todo el país. La mayor parte de las uvas del Valle de Aconcagua ya habían sido cosechada para entonces, no así en el Valle del Maipo, en donde las lluvias retrasaron la cosecha del Cabernet Sauvignon que aún no había terminado de madurar. La larga vendimia de este año finalmente terminó el 17 de Mayo, catorce días más tarde de lo normal.

Debido a la mayor producción de uvas y a las inusuales condiciones climáticas, el manejo correcto de los viñedos fue crucial para esta vendimia. Los viñedos tendieron a ser vigorosos este año debido a las altas precipitaciones registradas el invierno pasado y a las lluvias primaverales tardías que se registraron durante la época de crecimiento, las que mantuvieron los suelos húmedos. En los viñedos Errázuriz, el manejo de la canopia comenzó temprano con la remoción de brotes sobrecargados para así distribuir mejor los racimos en la parra y permitir una buena penetración de la luz para la inducción que afectará la cosecha del próximo año. Los brotes muchas veces presentaban hasta tres racimos, lo que nos indicó tempranamente que ésta sería una cosecha grande; se hizo un raleo de los brotes para reducir los rendimientos. Como la primavera fue húmeda y nubosa, se efectuó un deshoje intensivo que resultó ser clave, puesto que se mejoró la circulación del aire previniendo así la botritis al quedar el racimo con mejor exposición a la luz, lo cual ayudó a la maduración de las uvas.

A pesar de los desafíos a los que nos vimos enfrentados durante esta vendimia, estoy muy entusiasmado con los resultados. Creo que todo nuestro trabajo en los viñedos durante la temporada de crecimiento y maduración, se reflejará en la calidad de los vinos.

A fin de cuentas, esta vendimia fue para mí como una carrera loca, que dará como fruto vinos distintivos con una personalidad excepcional.

Edward Flaherty
Enólogo Jefe

1999

En caso de que todavía no haya llegado a sus oídos, la novedad de Chile es que 1999 es un año de baja producción. Los rendimientos de los viñedos han bajado en 30 a 50% en relación a la cosecha récord de 1998. Esto vale para casi todas las variedades en casi todas las regiones de Chile. Estos bajos rendimientos se deben a la primavera fría y húmeda de 1997, causada por "El Niño", que interfirió en la inducción (carga de las yemas), así como la extrema sequedad del invierno y primavera de 1998. Durante la vendimia tuvimos tan sólo dos tenues lluvias y muy poca botritis. Aún cuando las uvas tempranamente tuvieron un alto alcohol potencial, postergamos la cosecha de las variedades rojas para permitirles que desarrollaran sabores y taninos maduros.

Viña Errázuriz produce uva en cuatro de las principales regiones vitivinícolas de Chile. Empezaré mi informe por el sur e iré subiendo hacia el norte. Comenzamos la cosecha a principios de febrero con nuestra uva Sauvignon Blanc del viñedo El Descanso, situado en el valle de Curicó. Los vinos tienen sabores a hierba, manzanas y flores secas, con mejor acidez y contenido más bajo de alcohol que en 1998. Nuestro Merlot de El Descanso tiene sus clásicos sabores a mora herbácea y a café y luce un color intenso.

En el valle de Casablanca, próximo a la costa, las uvas Sauvignon Blanc produjeron notas a manzana verde, pera y hierba realzadas con una brillante acidez. Los Chardonnay de Casablanca tenían una muy alta acidez natural con elevados niveles de azúcar; estamos haciendo más fermentaciones malolácticas para equilibrar esta acidez. Los vinos tienen caracteres de manzana dorada, limón, jenjibre, notas tropicales y a goma de mascar. Aquellos lotes Chardonnay Wild ferment que han terminado el proceso tienen hermosas notas a pan recién tostado y a frutas tropicales .Aún hay algunos lotes de Wild Ferment desarrollándose. En nuestro afán de alentarlos a que terminen, estamos calefaccionando las bodegas subterráneas con estufas y protegiéndolas con lonas de plástico, lo que, como es de imaginar, se ve sumamente elegante ! Finalmente, cosechamos uva Pinot Noir en cuatro viñedos diferentes del valle de Casablanca de modo que en cuanto a sabores, habrá de todo un poco. Será interesante ver qué haremos al tiempo de hacer las mezclas.

La cosecha en el valle de Aconcagua tuvo lugar tarde este año, con alto alcohol potencial y sabores maduros a mermelada. La combinación de sequía con cosecha tardía parece haber rebajado los nutrientes en el mosto, nutrientes que son críticos a la hora de completar la fermentación. Tengo muchísimas fermentaciones de tintos que se han demorado casi cuatro semanas en completarse. Los vinos nuevos tienen algunos de los taninos más concentrados y de los sabores frutales más vigorosos que yo haya visto en Chile.

Luego de tres años de cultivar Syrah, creo que finalmente hemos logrado dar en el clavo. Sabores a mora cultivada, mora silvestre, especias, cuero y tierra, junto con taninos maduros que producen una fuerte sensación de boca llena, harán que éste sea uno de los vinos que habrá que tener en cuenta en 1999. El Merlot proveniente del viñedo Don Maximiano tiene gratos aromas frutales a mora y una textura sedosa. El Carmenère no defraudará a sus hinchas : sus clásicos sabores frutales a salsa de soya y a pimienta roja saben a un sazonado bife mongol. En cambio, los Cabernet del viñedo Don Maximiano son más elegantes, con sabores a guinda seca y a bayas. Estos vinos tienen una textura densa; la sensación en boca es madura, un tanto astringente. Será interesante observar su desarrollo en barricas y después en botella.

El equipo de viticultores y enólogos de Viña Errázuriz recordará 1999 en Chile como el año vitícola en que jugamos a esperar; esperar que los sabores y taninos maduren para poder iniciar la vendimia, esperar que las fermentaciones se completen para poder degustar el resultado final de nuestro trabajo. Sin embargo, creo que los vinos Errázuriz valdrán la espera.

Edward Flaherty
Enólogo
Viña Errázuriz

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