2002

El invierno de 2001 se caracterizó, en términos generales, por temperaturas y precipitaciones dentro de rangos normales. A fines de invierno se registraron temperaturas cálidas que causaron una temprana brotación, cerca de una semana antes de lo normal. A fines de octubre y en noviembre las condiciones nubosas contribuyeron a un extenso período de floración.
La primavera fue normal hasta principios de diciembre cuando el clima se puso muy asoleado y seco. Desde finales de primavera hasta comienzos de verano, las temperaturas fueron entre un 10 y un 15% más altas de lo normal.
Las condiciones cálidas y secas se mantuvieron a través de todo el verano, lo que nos permitió controlar el nivel de estrés de las vides y con ello, elevar la concentración de las uvas. Las lluvias afectaron parte del país hacia fines de verano (16 de marzo). Es por ello que la vendimia del 2002 será recordada por su combinación de clima cálido y húmedo durante la cosecha. Aun cuando la lluvia afectó sólo a algunos sectores de las regiones vitivinícolas de Chile, fue suficiente para alterar la percepción completa de la vendimia del 2002, la cual está produciendo no obstante grandes vinos, pese a su reputación de año húmedo y problemático. Las precipitaciones comprometieron sectores del valle del Maule, de Curicó y de la parte sur del valle de Rapel. Cuando fueron impactadas por la lluvia, las uvas ya habían acumulado buenos niveles de azúcar y la piel se había suavizado a medida que la fruta se acercaba a su madurez. Esta combinación de factores creó un entorno propicio para el desarrollo de hongos. En las regiones afectadas, viticultores y enólogos tuvieron que elegir entre arriesgarse a esperar una madurez ideal de sabores, (para lo cual realizaron un intenso manejo de la canopia a objeto de promover la ventilación en la zona con fruta y eliminaron los racimos mohosos para prevenir una mayor contaminación) o cosechar con niveles altos de azúcar pero con taninos inmaduros y caracteres ligeramente verdes (con lo cual, por otra parte, eliminaban la posibilidad de una pudrición aún más extensa). Los enólogos también tuvieron que adaptar sus técnicas de vinificación mediante la selección de racimos eliminando así la fruta indeseable y modificando los procedimientos enológicos para minimizar caracteres verdes y suavizar los taninos. Tras las lluvias, un aumento de las temperaturas diurnas en todo Chile hacia finales de la vendimia aceleró la maduración precisamente al final de la estación, lo que acortó nuestro período de maduración usualmente muy largo, en unos siete a veinte días, dependiendo de la variedad. En breve, el volumen de la cosecha del 2002 muestra una caída del 20% en comparación con la del 2001.

Valle del Aconcagua (Seña y los vinos de Viña Errázuriz: Don Maximiano Founder’s Reserve y los rangos Single Vineyard, Specialty, Reserva y Varietales)

Durante la cosecha, las precipitaciones en Aconcagua estuvieron dentro de los parámetros normales. Tuvimos una lluvia menor (12 mm) el 9 de abril en la parte superior del valle. En comparación, la cosecha de 1999 registró 16 mm de lluvia entre el 3 de marzo y el 10 de abril. En 2001 tuvimos 14 mm en el mismo período, de modo qu e el valledel Aconcagua tuvo una vendimia normal en términos climáticos. En general, el año vitivinícola 2002 fue excelente en el valle del Aconcagua. La cosecha fue excepcionalmente buena en términos de calidad de la fruta y de su maduración. Los volúmenes fueron inferiores a los esperados, especialmente en los Cabernet Sauvignon. Los Cabernet del Aconcagua se caracterizaron por fermentaciones lentas y maceraciones prolongadas. Los nuevos vinos son concentrados, con notas minerales y a violeta. Cuando llegue el momento de realizar la mezcla de nuestro Don Maximiano Founder’s Reserve y Seña, tendremos muchísimas opciones sobre la mesa para elegir. El Cabernet Sauvignon proveniente del viñedo Seña, que se encuentra en su primer año de producción, es un Cabernet maduro y especiado que bien podría ser parte de la mezcla final para nuestro Seña 2002. El año vitivinícola 2002 probablemente sea el mejor de todos los tiempos para los Merlot de Errázuriz. Los viñedos Las Vertientes y Seña produjeron uvas Merlot con sabores maduros y concentrados. Dentro del valle del Aconcagua, la región de Ocoa, donde está situado el viñedo Seña, es una zona más fresca y demuestra tener un potencial de calidad muy elevado para esta uva caprichosa. El Carmenère de Aconcagua maduró lentamente en la parras hasta fines de abril, lo que les dio tiempo a las uvas para desarrollar generosos sabores maduros. Como resultado de ello, tenemos una excelente selección de vinos para realizar las mezclas, dotados de taninos dulces y maduros, además de una amplia gama de sabores donde destacan los caracteres de guinda, mora, salsa de soya y café. Finalmente, los Syrah tienen sabores de fruta madura y un nivel de alcohol generalmente más bajo que en años anteriores. El nuevo viñedo de Las Vertientes produjo una calidad increíble, lo que fue una agradable sorpresa, teniendo en consideración la juventud de las parras. Particularmente, los Merlot y Syrah que en estos momentos se encuentran en estanque tienen hermosos sabores a arándano y generosos taninos terrosos.

Valle de Casablanca (vinos blancos de Viña Errázuriz, Arboleda y Caliterra)

En el valle de Casablanca, nuestro viñedo La Escultura no recibió ninguna lluvia durante la vendimia. La temporada de crecimiento de 2002 en Casablanca fue más continental de lo usual en términos climáticos. Los días fueron más asoleados que el promedio, y se registraron menos días con la presencia de aquella neblina matinal que suaviza la maduración. De ahí que esta región vitivinícola, normalmente fuertemente influída por el océano, no lo fue tanto en esta vendimia. Los vinos ya están exhibiendo el efecto de este inusual patrón climático y muestran más sabores minerales y especiados que en años anteriores. La cosecha tiene visos prometedores en esta región. Rendimientos inferiores, acidez natural más alta de lo esperado y una elevada acumulación de azúcar caracterizaron a la mayoría de los viñedos. Los vinos Sauvignon Blanc tienen muy buen aspecto. Cosechamos la fruta en el punto preciso de madurez y con un buen equilibrio entre azúcar y alta acidez natural. Los vinos son muy limpios y elegantes, con sabores minerales, especiados, a fruta tropical, lima y pomelo. Ahora, estamos haciendo las mezclas y preparando los vinos para el embotellado. La cosecha de Chardonnay en Casablanca fue intensa. Tuvimos que recibir las uvas lo más rápido posible, ya que el tiempo cálido durante la cosecha amenazó con hacer sobre-madurar la fruta. No obstante, logramos ingresar todas las uvas con los sabores deseados, y ahora todos los lotes están envejeciendo muy bien “sur lees”. La fermentación maloláctica se está produciendo muy rápidamente, lo cual es bueno en cuanto conserva los sabores frutales, al tiempo que agrega complejidad (a diferencia de una fermentación larga y lenta que acentúa los caracteres malolácticos). La cosecha de 2002 destacará por su alta acidez natural – nosotros no hicimos ajustes de acidez en la bodega. La calidad se ve muy bien. Por primerísima vez, todos nuestros lotes de Wild Ferment Chardonnay de Errázuriz llegarán a estar secos. Exhiben ya los vinos una gama de aromas deliciosos, entre los que destacan pan horneado y matices de perfumes y minerales. Tendremos una gran variedad de vinos entre los cuales elegir al momento de realizar las mezclas. Los lotes inoculados destinados a los vinos reserva presentan caracteres tropicales más intensos y de suculenta fruta madura.

Valle del Cachapoal (vinos Caliterra)

En Cachapoal, las precipitaciones fueron normales. Las uvas Chardonnay provenientes de este valle aportarán sabores maduros y un toque de ‘butterscotch’ a las mezclas de Chardonnay de Caliterra. Las uvas Cabernet Sauvignon, a su vez, fueron cosechadas en el momento preciso, y presentan aromas maduros y suaves taninos. Las uvas Carmenère fueron cosechadas a fines de abril, los vinos parecen interesantes, con buen equilibrio, concentración y color.

Valle de Colchagua (vinos Arboleda y Caliterra)

Algunos de nuestros cuarteles de Cabernet Sauvignon y de Carmenère en Colchagua fueron afectados por la lluvia que comenzó el 16 de marzo. Una parte de la fruta tuvo que ser cosechada tempranamente para evitar la botritis y la pudrición agria. Después de evaluar cada cuartel, cosechamos la fruta de manera sumamente selectiva, sacudiendo las parras primero para hacer caer cualquier baya podrida. Todo racimo que pudiera esperar fue dejado para ser cosechado más adelante. La fruta ingresó muy limpia a la bodega gracias a nuestras buenas prácticas en el viñedo. Adicionalmente, se efectuó una esmerada inspección en bodega para evitar procesar fruta que tuviera presencia de hongos. Todas las uvas fueron cuidadosamente seleccionadas sobre correas transportadoras a lo largo de mesas de selección. De este modo nos aseguramos de que únicamente las uvas sanas ingresaran al estanque. La fermentación se inició de inmediato para proteger los caracteres a frutas frescas. De esta manera, la calidad de los Caber net Sauvignon y Carmenère de Caliterra no se vio afectada por las inclemencias del tiempo. Además, gracias a una visionaria planificación, en el caso de ambos varietales se había previsto un suministro excedente de uva para poder enfrentar acontecimientos de esta naturaleza. Los niveles de concentración de azúcar fueron tan altos como de costumbre, mientras que la acidez fue más elevada debido a la cosecha anticipada. La calidad de los vinos se aprecia muy buena, los vinos presentan intensos aromas a especias y sabores a frutas rojas junto con taninos bien estructurados. Estamos experimentando con micro-oxigenación y encimas para limpiar los vinos y suavizar los taninos. El 2002 se ve como un año estupendo para la Malbec. Esta variedad de uva madura justo después del Merlot y antes del Cabernet Sauvignon y del Syrah. Los vinos nuevos son de color violeta profundo y tienen hermosos caracteres a mora y frutas rojas. Nuestro Sangiovese, el que usamos para mezclarlo con Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon, está exhibiendo sabores de frutas rojas maduras y una estructura firme. Pese a que la uva Syrah fue impactada por la lluvia, el buen manejo de viñedo nos permitió esperar a que las uvas lograran la apropiada concentración, gracias a lo cual los vinos se ven sumamente prometedores. Ésta puede ser una de las mejores cosechas de Syrah que hemos tenido hasta ahora en Colchagua. Todos los lotes muestran excelente calidad. Todas las uvas Chardonnay fueron cosechadas antes de la lluvia. El vino tienen caracteres a fruta madura y limpia y aportará un excelente componente a la mezcla final para nuestro Chardonnay Caliterra. Las uvas de Sauvignon Blanc también fueron cosechadas antes de la lluvia. La cosecha de este año se aprecia tal vez como la mejor que hayamos tenido, y esto fundamentalmente como resultado de un manejo del viñedo más específico y de que la cosecha se haya realizado en el momento preciso durante la vendimia. Los vinos muestran buena acidez e intensos aromas a frutas tropicales, tales como piña y lichi.

Valle de Curicó (vino Merlot Estate de Viña Errázuriz y vinos Caliterra)

Nuestros vinos blancos de Curicó, limpios y maduros, proveerán muy buenos componentes tanto para el programa de Caliterra como para los varietales Errázuriz que provienen desde este valle. Las uvas Sauvignon Blanc, que alcanzaron a ser cosechadas todas antes de la lluvia, muestran fruta madura y expresiva, así como una buena acidez. Entre las variedades tintas, las uvas Merlot provenientes de nuestros viñedos jóvenes también fueron cosechadas antes de las lluvias. Los vinos tienen agradables sabores a guinda y a “goma de mascar”, con buen color y concentración; nos entregarán excelentes opciones de mezcla para nuestro Merlot Estate de Errázuriz. Las uvas Carmenère fueron afectadas por la lluvia, la que nos obligó a vendimiar más temprano de lo normal para salvar la fruta del ataque de botritis y de la pudrición agria. En la bodega, utilizamos una combinación de maceraciones más breves y de más envejecimiento en barrica a objeto de eliminar cualquier rastro de sabores verdes y redondear la sensación en boca. Sabores a pimienta negra, mora y un cuerpo medio en boca constituyen el perfil característico del Carmenère 2002.

Edward Flaherty
Errázuriz Winemaker
Rodrigo Banto
Caliterra Winemaker
Pedro Izquierdo
Errázuriz-Caliterra Viticulturist

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