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2001
Después de la apacible cosecha de 1999, que no logró llenar completamente la bodega debido a la baja generalizada de la producción, la vendimia del 2000 fue una locura en términos comparativos por la mayor cantidad de fruta que recibimos. Los buenos rendimientos obtenidos, sumado a las nuevas plantaciones que entraron en producción se tradujo en mucha más fruta que cosechar, moler y fermentar. Pasé gran parte de mi tiempo durante esta vendimia hablando por celular para coordinar una eficiente recepción de las uvas en las dos bodegas de Viña Errázuriz.
El clima fue extraño este año. La temporada de cultivo comenzó con una primavera fresca y húmeda y finalizó con una helada primaveral tardía que se registró en el Valle de Casablanca el 6 de Diciembre. Además, tuvimos una lluvia inusitada el 12 de Febrero. En los valles de Rapel y Curicó cayeron 30 mm de lluvia, seguidos por Casablanca con 25 mm y Maipo con 15 mm; el Valle de Aconcagua prácticamente no se vio afectado, lo cual refleja una de sus particularidades climáticas que lo hacen tan especial para el cultivo de uva. La lluvia caída en Curicó coincidió exactamente con la maduración de nuestro Sauvignon Blanc. En cuanto pudimos volver a los viñedos, cosechamos selectivamente la fruta limpia, dejando en las parras todos los racimos con botritis. Luego de esta lluvia, el clima mejoró y los días se presentaron soleados y luminosos, manteniéndose las condiciones ideales para la maduración de las uvas hasta mediados de Abril. Aún así, la primavera fresca retrasó considerablemente el desarrollo de las parras a lo largo y ancho de Chile y la maduración fue tardía. El 13 de Abril otra tormenta trajo lluvia a todo el país. La mayor parte de las uvas del Valle de Aconcagua ya habían sido cosechada para entonces, no así en el Valle del Maipo, en donde las lluvias retrasaron la cosecha del Cabernet Sauvignon que aún no había terminado de madurar. La larga vendimia de este año finalmente terminó el 17 de Mayo, catorce días más tarde de lo normal.
Debido a la mayor producción de uvas y a las inusuales condiciones climáticas, el manejo correcto de los viñedos fue crucial para esta vendimia. Los viñedos tendieron a ser vigorosos este año debido a las altas precipitaciones registradas el invierno pasado y a las lluvias primaverales tardías que se registraron durante la época de crecimiento, las que mantuvieron los suelos húmedos. En los viñedos Errázuriz, el manejo de la canopia comenzó temprano con la remoción de brotes sobrecargados para así distribuir mejor los racimos en la parra y permitir una buena penetración de la luz para la inducción que afectará la cosecha del próximo año. Los brotes muchas veces presentaban hasta tres racimos, lo que nos indicó tempranamente que ésta sería una cosecha grande; se hizo un raleo de los brotes para reducir los rendimientos. Como la primavera fue húmeda y nubosa, se efectuó un deshoje intensivo que resultó ser clave, puesto que se mejoró la circulación del aire previniendo así la botritis al quedar el racimo con mejor exposición a la luz, lo cual también ayudó a la maduración de las uvas.
En cuanto a los vinos, la vendimia 2000 ha dejado algunos resultados sorprendentes. En Casablanca, nuestros nuevos clones de Sauvignon Blanc están comenzando a producir vinos con más nervio y aromas a pasto y melón. Los lotes de Chardonnay destacan por sus sabores a manzana, pera, cítricos y a frutas tropicales. Esta año, decidimos hacer un porcentaje mayor de Chardonnay con fermentaciones naturales (Wild Ferment), lo cual nos da más opciones al momento de hacer las mezclas finales. Muchos de estos lotes aún están burbujeando en los barriles (seis semanas después!), a estas alturas sólo me queda cruzar los dedos y esperar que la mayoría de ellos completen la fermentación. Estos lotes son intensos en notas a levadura, mantequilla, cebolla dulce y cáscara de pan. Este año también vamos a fermentar con levaduras silvestres nuestro Pinot Noir de Casablanca para obtener una mayor complejidad en uvas que provienen de viñedos aún jóvenes. Estos lotes tienen aromas a especias y sabores frutales muy intensos.
Este año nuestro Merlot del Fundo El Descanso alcanzó temprano en la temporada una buena acumulación de azucares, no obstante tuvimos que esperar para cosechar hasta que se desarrollara bien el perfil de sabores. Los vinos resultantes poseen deliciosas notas frutales.
En cuanto a las uvas del Valle de Aconcagua, estoy muy satisfecho y entusiasmado por la calidad consistente de las lotes de Merlot y Cabernet Sauvignon que tienen este año más sabores a cerezas de lo que recordaba de vendimias anteriores. Al paladar, los vinos son elegantes y de gran cuerpo. Creo que nunca antes habíamos tenido tanto vino de esta calidad en la bodega; las sesiones de mezcla serán especialmente entretenidas.
Este fue un año difícil para el Syrah debido a la lenta maduración. Para asegurar la calidad que requerimos, se realizó un raleo intenso incluso durante el período de maduración. Todos los esfuerzos bien valieron la pena: los nuevos vinos tienen sabores frutales vibrantes que van desde moras hasta pimienta negra. También fue difícil para el Carmenère de Aconcagua alcanzar una adecuada maduración en esta vendimia 2000 debido al mayor vigor y al buen nivel de rendimientos que se registró por primera vez en muchos años. Realizamos un deshoje intenso para abrir las canopias y dejar los racimos con exposición directa al sol, aún así tuvimos que esperamos hasta Mayo para cosechar esta variedad. Los vinos tienen notas intensas a pimienta, salsa de soya y café negro tostado.
A pesar de los desafíos a los que nos vimos enfrentados durante esta vendimia, estoy muy entusiasmado con los resultados. Creo que todo nuestro trabajo en los viñedos durante la temporada de crecimiento y maduración, se reflejará en la calidad de los vinos.
A fin de cuentas, esta vendimia fue para mí como una carrera loca, que dará como fruto vinos distintivos con una personalidad excepcional.
Edward Flaherty
Enólogo Jefe
Panquehue, May-2001
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